La Unión Sindical Obrera (USO) presentó las conclusiones de su Plenario Sindical Nacional, celebrado este 27 de noviembre en Bogotá, en el que alertó sobre los desafíos técnicos, operativos y financieros que enfrenta el sector energético colombiano en medio de la transición hacia fuentes renovables. El sindicato insistió en que el país no puede desmontar anticipadamente su infraestructura petrolera sin garantizar antes la seguridad energética y fiscal.
Durante la jornada, los delegados analizaron el impacto de la tasa de cambio, la volatilidad de los precios internacionales del crudo y el gas, y el aumento sostenido de los costos de operación. La USO advirtió que estos factores obligan a revisar la planeación financiera de los proyectos, ajustar proyecciones de inversión y reforzar la capacidad productiva en regiones clave para el abastecimiento nacional.
En su documento de cierre, el sindicato destacó que la transición energética debe ser gradual y financieramente responsable. “La transición energética no debe significar una sustitución inmediata del negocio original de los hidrocarburos, sino la adición progresiva de nuevas energías limpias y renovables, financiadas con los recursos que aún genera la industria”, señaló el plenario.
El análisis subraya que Colombia sigue dependiendo en gran medida del petróleo y el gas, no solo para su matriz energética, sino también para los ingresos del Estado. Con base en cifras recientes, la USO estima que el país cuenta con entre 5,9 y 7,2 años de reservas probadas de petróleo, un margen que consideran insuficiente y que, por tanto, requiere medidas “urgentes” para preservar la autosuficiencia energética.
Ante este panorama, la USO solicitará al Gobierno Nacional la adjudicación de nuevos contratos de exploración, así como el destrabe de licencias ambientales actualmente estancadas. El sindicato advirtió que la parálisis en la expedición de permisos podría comprometer la estabilidad operativa del sector en los próximos años.
Uno de los puntos más relevantes del plenario fue la posición sobre los Yacimientos No Convencionales (YNC). La organización respaldó la realización de los pozos piloto Kalé y Platero, planteados como proyectos de investigación para evaluar científicamente la viabilidad ambiental y operativa del fracking en el país.
“Se requiere avanzar en la perforación de estos pilotos para determinar si esta técnica puede fortalecer las reservas y ampliar la oferta energética nacional”, afirmó el sindicato, insistiendo en que cualquier decisión debe basarse en evidencia y no en criterios políticos.
El sindicato también manifestó su preocupación por la eventual venta del activo Permian, ubicado en Estados Unidos y considerado uno de los pilares internacionales de Ecopetrol. Según el documento aprobado, el activo representa el 15 % de la producción y el 10 % de las reservas consolidadas de la compañía.
“La venta de este activo es inconveniente en un contexto de alta incertidumbre”, indicó la USO, alertando sobre los efectos que tendría en la capacidad productiva y financiera de la empresa estatal.
#SomosUSO 🚨
— USO Colombia (@usofrenteobrero) November 28, 2025
☝🏻Nuestro Plenario Sindical de @USOFrenteObrero tomó decisiones trascendentales para garantizar la seguridad y soberanía energética del país, entre otros asuntos importantes resaltamos los siguientes:
1️⃣ Reafirmamos que la venta de #Permian es inconveniente… pic.twitter.com/feDzU8jxX9
El texto concluye señalando que toda decisión relacionada con desinversiones, licencias, exploración o rediseño de la matriz energética debe estar respaldada por estudios técnicos, análisis de impacto fiscal y salvaguardas que garanticen la estabilidad operativa del sector.
Para la USO, la transición energética deberá avanzar, pero sin poner en riesgo la autosuficiencia ni los ingresos que hoy sostienen tanto las finanzas públicas como las inversiones en energías renovable