El presidente Gustavo Petro vivió este 2 de diciembre de 2025 uno de los momentos más tensos de sus recientes apariciones públicas. Durante la sanción de la Ley Artes al Aula, realizada en el Centro Nacional de las Artes Delia Zapata Olivella en Bogotá, un asistente lo interrumpió a gritos tildándolo de “mentiroso”, provocando abucheos y un instante de tensión en plena transmisión del evento.
El presidente intervenía para destacar lo que, según él, fueron sus aportes a la cultura durante su paso por la Alcaldía de Bogotá y criticar a las administraciones que lo sucedieron por —según dijo— haber desmantelado sus programas culturales. Justo en medio de esas afirmaciones, un ciudadano levantó la voz desde el auditorio y gritó repetidamente:
“¡Mentiroso, mentiroso!”
La interrupción sorprendió a los asistentes y generó murmullos y expresiones de molestia. Petro, lejos de ignorar el grito, respondió directamente:
“A mí sí me gusta eso. Compañero que dijo ‘mentiroso’, porque yo sé que eso fue así. Entonces puede venir aquí a plantear el debate”, dijo el mandatario, invitando públicamente al crítico a subir al escenario.
El abucheo obligó al presidente a detener su discurso por algunos segundos. Aunque el ciudadano no se acercó, el episodio se convirtió en el punto más comentado del acto y evidenció el rechazo que generan ciertos temas de su narrativa entre algunos sectores del público.
Tras el momento de tensión, Petro retomó su intervención con nuevas críticas a los alcaldes que lo sucedieron en Bogotá, acusándolos de haber “cerrado o reducido” los programas culturales que él impulsó. También sostuvo que la nueva Ley Artes al Aula garantizará apoyo permanente para integrar las artes en todos los colegios del país.
El presidente afirmó que, bajo su gobierno, se habrían triplicado las dotaciones culturales para instituciones educativas y que actualmente hay presencia en 330 municipios y 3.500 colegios, alcanzando a medio millón de niños y jóvenes.
Aunque el evento buscaba destacar la implementación de una política pública nacional que integra las artes a los procesos educativos, el abucheo opacó parcialmente la agenda oficial y puso en primer plano la creciente inconformidad ciudadana con algunos de los mensajes del mandatario.
Pese al momento incómodo, Petro continuó su discurso abordando temas como las protestas recientes en Bogotá, la actuación policial en Corferias y la necesidad —según él— de reforzar la “democracia y la convivencia”.
Sin embargo, el episodio del abucheo quedó grabado como el hecho más relevante del evento, alimentando el debate público sobre la relación del presidente con ciertos sectores culturales y ciudadanos que cuestionan la veracidad de varias de sus afirmaciones.