El precandidato presidencial Abelardo De La Espriella se pronunció frente al reciente encuentro entre dirigentes gremiales y el senador Iván Cepeda, realizado en el marco de espacios de escucha con aspirantes a la Presidencia promovidos por sectores empresariales. Aunque evitó atacar directamente a la dirigencia gremial, a la que calificó como motor de la prosperidad del país, lanzó una fuerte crítica a lo que considera una peligrosa legitimación de la ilegalidad en la política colombiana.
De La Espriella, líder del movimiento Defensores de la Patria, aseguró que abrir escenarios de diálogo y legitimidad a figuras que han validado “todas las formas de lucha” representa un error histórico que ha debilitado la institucionalidad. A su juicio, esta tendencia ha contribuido a la crisis política y moral que atraviesa el país.
“Contemporizar con Iván Cepeda, el cómplice de la impunidad, con el promotor de ‘todas las formas de lucha’, y normalizar la ilegalidad histórica que se camufló y se insertó en nuestra sociedad como un cáncer, es exactamente lo que nos ha hecho perder el rumbo como nación”, afirmó el precandidato.
El abogado también cuestionó que en la sociedad colombiana se haya aceptado que la lucha ilegal sea tratada como una forma válida de acción política, mientras —según dijo— se ignoran doctrinas que justifican el uso del terror para imponer minorías violentas sobre mayorías silenciosas. En ese contexto, sostuvo que esta “infernal autopista” ha permitido que responsables de graves crímenes lleguen al Congreso de la República y que un exguerrillero gobierne desde la Casa de Nariño.
“La historia es clarísima y no miente: cuando una sociedad normaliza lo indebido, cuando por cobardía o cálculo político deja que el mal se inserte y se reproduzca, termina en la debacle”, expresó.
Frente a este panorama, De La Espriella reiteró que su propuesta política se centra en lo que denomina una “contrarrevolución cultural sin anestesia”, orientada a recuperar valores fundamentales y a confrontar, sin concesiones a lo políticamente correcto, las prácticas que considera corruptas o dañinas del sistema actual.
“No podemos seguir permitiendo que nos vendan el veneno como medicina, que nos hagan sentir culpables por defender lo obvio, ni que sigamos callando para ‘no molestar’ a quienes usan falsas narrativas como armas en una guerra política que nos declararon hace décadas”, señaló.
Finalmente, el precandidato hizo un llamado a recuperar la decencia como sociedad y advirtió sobre las consecuencias de mantener, según él, una actitud complaciente frente a la crisis. “Basta ya de paños tibios. O recuperamos la vergüenza y la decencia como sociedad, o nos mereceremos el infierno que ya estamos viviendo”, concluyó.
De La Espriella cerró su pronunciamiento con un reto directo al senador Iván Cepeda de cara al escenario electoral: “Te quiero ver en los debates, Cepeda”.