Lo que antes eran focos de basura hoy comienzan a convertirse en espacios de encuentro, cultura y cuidado colectivo. La Alcaldía de Medellín avanza en la reconversión de 169 puntos críticos de residuos sólidos ubicados en comunas y corregimientos, a través de una estrategia que combina limpieza, pedagogía ambiental y participación activa de las comunidades.
Durante 2025, todos los puntos priorizados recibieron procesos de sensibilización y cultura ambiental, y 129 de ellos ya cuentan con intervenciones físicas. En estos lugares se han realizado actividades como picnics de lectura, murales, jornadas de aseo y ornato, siembras y encuentros culturales, acciones que buscan fortalecer la relación de los ciudadanos con su entorno y prevenir la reincidencia en la mala disposición de residuos.
El proceso ha estado acompañado de un fuerte componente educativo. En lo que va del año, 280.543 personas entre habitantes, comerciantes y actores del territorio participaron en jornadas ambientales, recorridos pedagógicos y diálogos comunitarios enfocados en la separación en la fuente y el respeto por los horarios de recolección.
La secretaria de Medio Ambiente, Marcela Ruiz Saldarriaga, explicó que la recuperación de estos espacios es una prioridad para la ciudad. “Estamos avanzando en la recuperación de puntos críticos de acumulación de residuos y escombros en distintos sectores. Devolverles calidad a estos espacios para el disfrute ciudadano es fundamental. A la fecha, ya hemos recuperado 30 puntos críticos y hemos intervenido 129”, señaló.
Un papel clave en esta transformación ha sido el trabajo conjunto con la comunidad. Durante el año se realizaron 206 encuentros de mesas de corresponsabilidad, espacios de diálogo en los que líderes, comerciantes, habitantes y entidades distritales analizan las problemáticas de residuos y acuerdan acciones para cuidar los puntos recuperados. En total, se conformaron 20 mesas con participación comunitaria activa.
Para la subsecretaria de Servicios Públicos, Manuela García Gil, el mayor logro ha sido el compromiso ciudadano. “Lo más valioso es ver cómo las comunidades asumen un rol protagónico en la transformación de sus barrios. Estas acciones demuestran que cuando ciudadanía e instituciones trabajan juntas, los cambios no solo se logran, sino que se sostienen en el tiempo”, afirmó.