La senadora María Fernanda Cabal cuestionó con dureza el incremento del salario mínimo decretado por el Gobierno Nacional y advirtió que la medida replica políticas económicas aplicadas en Venezuela durante el chavismo, con efectos negativos sobre el empleo, la informalidad y la estabilidad empresarial.
La congresista reaccionó al aumento del 23 % para 2026 y al anuncio del presidente Gustavo Petro de llevar el salario mínimo a $2 millones, con una proyección adicional cercana al 23,7 %, señalando que se trata de una estrategia de corte populista que ignora las condiciones reales de la economía colombiana.
Desde su perspectiva, los incrementos salariales decretados sin respaldo en aumentos sostenidos de productividad terminan erosionando el poder adquisitivo y generando efectos contrarios a los que promete el discurso oficial. “Esto ya lo vivimos con Hugo Chávez: aumentos salariales nominales que destruyeron el poder adquisitivo, cerraron empresas y empujaron a millones de personas a la informalidad y la pobreza”, afirmó Cabal.
La senadora sostuvo que la medida impactará de manera directa a las pequeñas y medianas empresas, que enfrentan mayores costos laborales en un contexto de inflación persistente, bajo crecimiento económico y dificultades de acceso al crédito. Según advirtió, este escenario podría traducirse en despidos, cierre de negocios y una mayor expansión de la economía informal.
Cabal insistió en que el empleo formal será uno de los principales afectados y que, lejos de generar bienestar, el incremento acelerará las dificultades económicas de millones de colombianos. “Es pan para hoy y hambre para mañana. Promete alivios inmediatos, pero deja consecuencias estructurales que pagan los trabajadores, los emprendedores y el país entero”, señaló.
Finalmente, la congresista alertó que insistir en este tipo de decisiones puede llevar a Colombia a repetir errores ya conocidos en la región. “Es el mismo libreto del populismo económico. Y como ocurrió en Venezuela, el costo social y económico será muy alto”, concluyó, reiterando su llamado a adoptar políticas responsables que prioricen el crecimiento, la productividad y la generación de empleo formal.