El costo de vivir en arriendo aumentará en 2026. Los contratos de arrendamiento de vivienda que completen doce meses de vigencia podrán incrementarse hasta un 5,10%, un ajuste que impactará directamente a millones de colombianos y que convierte al mercado de alquileres en uno de los más afectados por la inflación.
Este porcentaje, fijado con base en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y protegido por la Ley 820 de 2003, establece que el alza no puede superar la inflación del año anterior. Sin embargo, su efecto será significativo si se tiene en cuenta que, según Corficolombiana, el 40,4% de los hogares del país vive en arriendo, superando por primera vez a los propietarios, que hoy representan apenas el 20%.
En términos prácticos, el ajuste se reflejará de inmediato en el canon mensual. Un arrendatario que hoy paga $1.500.000 podrá enfrentar un aumento máximo de $76.500, llevando su arriendo a $1.576.500. En el caso de un canon de $1.800.000, el incremento permitido sería de $91.800, para un nuevo valor de $1.891.800.
Aunque la normativa busca evitar incrementos desmedidos, el alza autorizada para 2026 representa una nueva presión sobre los hogares que destinan una parte importante de sus ingresos al pago de la vivienda, en un contexto en el que el arriendo se consolida como la principal forma de acceso a techo en Colombia.