Funcionarios del Departamento de Estado, junto al embajador estadounidense en Colombia, John McNamara, realizaron una visita técnica a Caracas para evaluar si existen las condiciones para una reanudación gradual de las operaciones diplomáticas.
La llegada de la delegación tuvo como objetivo revisar aspectos técnicos, logísticos y de seguridad, en lo que sería una fase inicial para una eventual reapertura de la embajada estadounidense en la capital venezolana. Así lo confirmó un vocero del Departamento de Estado, quien explicó que se trata apenas de una evaluación preliminar, sin que exista aún una decisión definitiva.
La embajada de Estados Unidos en Caracas permanece cerrada desde marzo de 2019, cuando Washington retiró a su personal tras desconocer la legitimidad del gobierno de Nicolás Maduro, luego de unas elecciones cuestionadas por la comunidad internacional. Desde entonces, los asuntos relacionados con Venezuela se han manejado principalmente desde la embajada estadounidense en Bogotá.
Aunque por ahora no hay luz verde política, fuentes diplomáticas señalaron que el gobierno estadounidense adelanta preparativos técnicos mientras espera una autorización final por parte del presidente Donald Trump para avanzar en el proceso.
En paralelo, el gobierno venezolano confirmó que ya existen contactos exploratorios con Washington. En un comunicado oficial, el canciller Yván Gil informó que la administración de la presidenta interina Delcy Rodríguez decidió iniciar un proceso diplomático orientado al restablecimiento de las misiones diplomáticas en ambos países.
Según el Gobierno venezolano, mientras la delegación estadounidense realiza evaluaciones en Caracas, una misión diplomática venezolana viajará a Estados Unidos para adelantar labores similares. El Ejecutivo aseguró que este acercamiento se hará “por la vía diplomática” y bajo lo que denomina la Diplomacia Bolivariana de Paz, con el objetivo de contribuir a la estabilidad regional.
Aunque el camino apenas comienza y aún hay decisiones políticas pendientes, el intercambio de delegaciones y el reconocimiento mutuo de los contactos marcan el primer movimiento concreto hacia un posible restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países.