“No tengo con qué pagarles”: gerente de hospital en Itagüí llora al denunciar deudas de las EPS

La profunda crisis financiera del sistema de salud en Antioquia volvió a quedar en evidencia tras el testimonio del gerente del Hospital San Rafael de Itagüí, Luis Fernando Arroyave Soto, quien durante una rueda de prensa rompió en llanto al exponer las graves consecuencias que las deudas de varias EPS intervenidas por el Gobierno nacional están generando sobre los trabajadores y la prestación de los servicios asistenciales.

De acuerdo con información revelada por la Revista Semana, a septiembre de 2025 tres EPS intervenidas concentran una deuda cercana a los 4,9 billones de pesos con la red pública y privada de salud en Antioquia. Estas cifras fueron confirmadas por la secretaria de Salud e Inclusión Social del departamento, Marta Cecilia Ramírez Orrego, quien detalló que 6 billones de pesos corresponden a obligaciones con la red privada y 2 billones de pesos con la red pública.

Según explicó la funcionaria, el origen principal de la crisis está en las deudas acumuladas por Nueva EPS, Savia Salud y Coosalud, entidades que actualmente se encuentran bajo intervención estatal y que concentran cerca de 3 millones de afiliados en Antioquia. En particular, Nueva EPS, que completa un año intervenida por la Superintendencia Nacional de Salud, es la entidad con mayor número de usuarios en el país y una de las que registra mayores pasivos con los prestadores.

Durante su intervención, Arroyave describió con crudeza el impacto humano de la falta de pagos. “Fue muy duro este diciembre ver que mis funcionarios llegaban llorando: no tengo con qué comer, no tengo para el arriendo, no tengo para un aguinaldo para mi hijo, y decirles que no tengo con qué pagarles porque Nueva EPS desde agosto no nos paga”, afirmó el directivo, quien agregó que la EPS no ha realizado concertaciones de facturas que permitan gestionar los desembolsos, mientras que Savia Salud paga montos inferiores a los establecidos por la norma.

El gerente también denunció que la situación ha llevado a escenarios extremos entre el personal asistencial. “Es muy duro como gerente ver a sus funcionarios desmayarse de hambre y aun así seguir trabajando. No es solo un hospital, todos nos vemos demasiado afectados”, expresó visiblemente afectado.

Arroyave se dirigió además a los usuarios del sistema de salud, a quienes pidió comprensión frente a las limitaciones actuales de los centros asistenciales. “No somos inhumanos, es que no tenemos recursos para atenderlos. La Nueva EPS nos debe 8.750 millones de pesos y, en ocasiones, paga apenas 50 millones de una deuda cercana a los 9 mil millones, es muy difícil trabajar así”, sostuvo.

Desde la Secretaría de Salud de Antioquia se advirtió que los efectos de esta crisis ya son visibles en la operación del sistema. Actualmente, la ocupación de los servicios de urgencias supera el 100 %, con un promedio del 110 % en el Valle de Aburrá y del 108 % en el resto del departamento. Además, durante 2025 se ha reportado el cierre de 877 servicios de salud, incluyendo camas hospitalarias, áreas de urgencias y quirófanos, lo que ha reducido significativamente la capacidad de atención en varias subregiones.

La problemática financiera también ha alcanzado a los bancos de sangre, a los que se les adeudan 26 mil millones de pesos, una situación que ha encendido las alarmas sobre la sostenibilidad de servicios estratégicos para la atención de emergencias y procedimientos de alta complejidad en Antioquia.