Ola de frío en Estados Unidos deja al menos 12 muertos y provoca tragedia aérea en Maine

Una histórica tormenta invernal que azotó a dos tercios de Estados Unidos durante el fin de semana ha dejado al menos 12 personas muertas, más de 836.000 hogares sin suministro eléctrico y provocó el peor día de cancelaciones aéreas desde la pandemia de COVID-19, según autoridades federales.

El episodio de frío extremo, considerado por meteorólogos como uno de los más severos de las últimas décadas, generó acumulaciones de nieve superiores a los 30 centímetros en al menos 17 estados, desde Nuevo México hasta New Hampshire, además de temperaturas peligrosamente bajas y extensas capas de hielo en carreteras y ciudades.

Uno de los hechos más graves ocurrió la noche del domingo en el Aeropuerto Internacional de Bangor, en Maine, donde un jet privado Bombardier Challenger 600 se estrelló durante el despegue en medio de la tormenta. La Administración Federal de Aviación (FAA) confirmó que siete personas murieron y una resultó gravemente herida. La aeronave, que transportaba cinco pasajeros y tres tripulantes, quedó volcada y se incendió alrededor de las 7:45 p.m., con temperaturas cercanas a los -17 grados Celsius y visibilidad reducida a menos de un kilómetro.

La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) abrió una investigación para determinar las causas del accidente, mientras que el aeropuerto permanecerá cerrado al menos hasta el mediodía del miércoles. Las autoridades aún no han revelado la identidad de las víctimas.

La tormenta provocó la declaración de estado de emergencia en 20 estados y el Distrito de Columbia, mientras más de 200 millones de personas permanecen bajo algún tipo de alerta por frío extremo. Las muertes relacionadas con el clima se han registrado en Tennessee, Texas, Luisiana, Arkansas, Kansas, Pensilvania, Nueva York y Michigan, muchas de ellas asociadas a hipotermia, accidentes viales y exposición prolongada al frío.

El impacto en el transporte ha sido masivo. El secretario de Transporte de Estados Unidos confirmó que el domingo se cancelaron más de 11.000 vuelos y se registraron 17.000 retrasos, convirtiéndose en la jornada con más interrupciones aéreas desde 2020. Para este lunes se prevén miles de cancelaciones adicionales. Amtrak también suspendió varios servicios ferroviarios en el noreste del país.

En ciudades como Nueva York, las autoridades mantienen alertas de viaje peligroso debido a calles y aceras cubiertas de hielo. El alcalde advirtió que, aunque la nevada acumulativa ha cesado, las condiciones siguen siendo altamente riesgosas. En Central Park se registraron -12 grados Celsius, la temperatura más baja en casi dos años.

La misma ola polar afecta a Canadá, donde Toronto quedó prácticamente paralizada tras una nevada histórica de hasta 60 centímetros, con sensaciones térmicas de -25 grados. Miles de hogares permanecen sin electricidad en provincias como Quebec, mientras las autoridades instan a la población a evitar salir de casa.

Las autoridades estadounidenses advierten que, aunque algunas precipitaciones han disminuido, el riesgo continúa debido a carreteras congeladas, fallas eléctricas y temperaturas que pueden causar congelamiento en la piel en cuestión de minutos.