El acceso a servicios de salud en Colombia muestra señales de deterioro ante el desabastecimiento de medicamentos esenciales y el aumento sostenido de reclamos de los usuarios, según advirtió la representante a la Cámara Carolina Arbeláez.
De acuerdo con reportes oficiales del Invima, varios fármacos se encuentran en riesgo de desabastecimiento o ya presentan faltantes, entre ellos sales de rehidratación oral, rocuronio bromuro, olanzapina inyectable, clozapina, alopurinol y atomoxetina. Estos medicamentos son utilizados en anestesia, epilepsia, salud mental, alergias severas, atención obstétrica y tratamientos de alto costo, lo que ha obligado a aplazar procedimientos, modificar terapias o interrumpir tratamientos.
Arbeláez señaló que el problema afecta distintos niveles de atención, desde urgencias y hospitalización hasta la atención en UCI y terapias crónicas. En paralelo, alertó sobre el crecimiento de los reclamos en salud: mientras en 2017 se registraban cerca de 30.000 quejas mensuales, para septiembre de 2025 la cifra superó las 205.000.
Según la congresista, análisis como los de Anif indican que las quejas al sistema crecieron cerca de un 80 %, mientras que Acemi reportó 1,7 millones de reclamos en un solo año, evidenciando una presión creciente sobre las EPS y la red prestadora.
Además, advirtió que cerca de 1,3 millones de pacientes estarían en riesgo de quedarse sin tratamientos de alto costo, en un contexto de déficit financiero cercano a los 32 billones de pesos.
Hasta el momento, el Ministerio de Salud no ha presentado un plan de contingencia ni un cronograma para normalizar el abastecimiento de los medicamentos reportados por el Invima.