El Consejo de Ministros aprobó el inicio del procedimiento de tramitación de urgencia para la regularización extraordinaria de más de medio millón de inmigrantes en situación irregular en España, una medida que no se adoptaba desde hace dos décadas y que beneficiará a más de 500.000 personas.
Según informó el Gobierno, las solicitudes de residencia podrán presentarse a partir del mes de abril y deberán resolverse en un plazo máximo de tres meses. La ministra portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, calificó la decisión como “un día histórico” y aseguró que la iniciativa fortalece un modelo migratorio basado en los derechos humanos, la integración y la convivencia, en consonancia con el crecimiento económico del país.
“Estamos reforzando un modelo migratorio compatible con el desarrollo económico y social de España”, afirmó Saiz tras el Consejo de Ministros.
La medida generó reacciones políticas inmediatas. La eurodiputada y secretaria política de Podemos, Irene Montero, celebró la decisión y aseguró que se trata de una iniciativa que su colectividad impulsó. “Hemos conseguido lo que el PSOE no quería hacer”, dijo en entrevista con Cadena SER Cataluña.
La regularización se da en un contexto político complejo para el Gobierno de Pedro Sánchez. Este martes, el Congreso retomó la actividad con un pleno extraordinario en el que el Ejecutivo vuelve a medir sus apoyos parlamentarios, sin contar aún con los votos suficientes para convalidar el decreto-ley de subida de las pensiones.
“¡500.000 ilegales! El tirano Sánchez odia al pueblo español. Quiere sustituirlo. Por eso pretende promover el efecto llamada por decreto, para acelerar la invasión”, escribió en su cuenta de X Santiago Abascal, de Vox.
En el ámbito europeo, la política migratoria del Gobierno español se mantiene como una excepción frente al endurecimiento adoptado por varios países de la Unión Europea, presionados por el avance de la extrema derecha.
El presidente Pedro Sánchez ha defendido el impacto positivo de la migración en la economía del país. Según afirmó, el 80 % del crecimiento económico registrado en los últimos seis años y el 10 % de los ingresos de la seguridad social se explican por la contribución de la población migrante.
Estas cifras coinciden con los más recientes datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), que informó que el desempleo en España cayó por debajo del 10 % en el cuarto trimestre de 2025 y que la mayoría de los nuevos empleos fueron ocupados por trabajadores extranjeros