La empresa textil Fabricato, una de las más emblemáticas del sector en Colombia, anunció el cierre definitivo de su hilandería, una decisión que atribuyó a los efectos del Decreto 1184 de 2025, mediante el cual el Gobierno nacional eliminó los aranceles para varios insumos importados utilizados en la industria de confecciones y calzado.
La medida, expedida el 8 de noviembre de 2025, fijó un arancel del 0 % para 37 productos considerados materias primas o insumos sin registro de producción nacional, provenientes de países con los que Colombia no tiene acuerdos comerciales. Desde el Ejecutivo, el decreto fue presentado como una estrategia para fortalecer la competitividad de los sectores de confecciones y calzado, con énfasis en el impulso a micro y pequeñas empresas.
Sin embargo, para Fabricato el impacto ha sido adverso. El presidente de la compañía, Gustavo Lenis, aseguró que la eliminación de los aranceles afectó gravemente la competitividad de la producción nacional de hilo frente a las importaciones, haciendo inviable la continuidad de la hilandería. Según explicó, el cierre implica la salida de 180 trabajadores.
Lenis sostuvo que, desde una perspectiva industrial, la decisión resulta perjudicial, ya que el impacto de los aranceles en el precio final de las prendas sería inferior al 1 %, mientras que para los fabricantes de hilo la medida representa una pérdida significativa. “En las condiciones actuales, es más rentable importar hilo que producirlo en el país”, afirmó.
El anuncio generó reacciones desde el Gobierno nacional. El presidente Gustavo Petro defendió la política arancelaria y negó que el cierre de la hilandería sea una señal de fracaso económico. A través de su cuenta en la red social X, el mandatario señaló que la transformación de ciertas actividades productivas puede abrir paso a otras con mayor generación de empleo, como el sector de confecciones.
Petro también planteó la necesidad de fortalecer la producción nacional de algodón de alta calidad para mejorar la competitividad del país en el mercado textil y avanzar hacia una oferta con mayor valor agregado.
Desde Fabricato, no obstante, advirtieron que la situación se agrava por la caída del precio del dólar, que afecta las exportaciones, especialmente hacia Estados Unidos. Lenis explicó que, bajo las reglas del Tratado de Libre Comercio, el origen del producto se define desde el algodón, lo que limita las exportaciones cuando se utilizan fibras importadas.
A esto se suma el impacto en el mercado ecuatoriano, donde la empresa enfrenta un arancel del 30 %, una medida que, según Fabricato, no tuvo una respuesta equivalente por parte del Gobierno colombiano. La decisión reabre el debate sobre los efectos de la política arancelaria en la industria textil nacional y su impacto en el empleo y la producción local.