El Banco de la República sorprendió este viernes a los mercados al incrementar en 100 puntos básicos su tasa de interés de política monetaria, que pasó de 9,25 % a 10,25 %, un nivel que no se registraba desde octubre de 2024.
La decisión superó las expectativas de los analistas, que anticipaban un aumento de apenas 50 puntos básicos, y responde principalmente a las presiones inflacionarias que persisten en la economía colombiana.
Según las previsiones del mercado, la revisión al alza de la tasa estuvo motivada por el incremento del salario mínimo para 2026 y la inflación por encima del 5 % al cierre de 2025. Economistas advierten que el aumento del 23,7 % en el salario mínimo tendrá un efecto directo sobre los precios.
El principal riesgo, explican los analistas, es que el ajuste del salario mínimo —muy por encima de la propuesta del sector empresarial, que era del 11 %— eleve los costos laborales más de lo previsto. Este mayor costo podría trasladarse al consumidor final mediante alzas en los precios, dificultando el control de la inflación.
Con esta decisión, el Emisor refuerza su postura restrictiva y envía una señal clara de prioridad al control inflacionario, aun a costa de un mayor encarecimiento del crédito para hogares y empresas.