El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó este domingo fuertes reparos frente al espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, protagonizado por Bad Bunny y realizado el 8 de febrero en Santa Clara, California.
A través de un mensaje publicado en Truth Social, el mandatario calificó la presentación como “uno de los peores shows de medio tiempo de la historia” y cuestionó que el contenido no fuera comprensible para el público general. Trump aseguró que el espectáculo no reflejó los valores de excelencia, grandeza y unidad que, a su juicio, deben representar los eventos más importantes de la cultura estadounidense.
“Nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo, y el baile es repugnante, especialmente para los niños pequeños que lo ven en todo Estados Unidos y el mundo”, afirmó el presidente, al advertir sobre el impacto cultural del show en audiencias familiares.
Trump también criticó lo que consideró una carga política innecesaria dentro del espectáculo, señalando que el Super Bowl debería ser un evento de inspiración nacional y no una plataforma para mensajes ideológicos. Según dijo, este tipo de presentaciones se alejan del espíritu que ha convertido al país en un referente global de éxito y liderazgo cultural.
En su pronunciamiento, el mandatario anticipó que el show sería respaldado por “los medios de comunicación falsos”, a los que volvió a acusar de estar desconectados del sentir de millones de estadounidenses.
Finalmente, Trump aprovechó para reiterar sus críticas a la NFL, cuestionando recientes cambios en las reglas del juego, y cerró su mensaje reafirmando su conocido lema político: “¡Hagamos a Estados Unidos grande de nuevo!”.