El dirigente opositor venezolano Freddy Superlano fue liberado en la madrugada de este lunes 9 de febrero, tras permanecer 18 meses detenido, según confirmaron organizaciones no gubernamentales y fuentes cercanas a su entorno. Su excarcelación se dio en medio de una serie de movimientos irregulares relacionados con presos políticos en Venezuela, donde mientras algunos recuperan la libertad, otros vuelven a ser detenidos.
Superlano confirmó públicamente su salida de prisión y el reencuentro con su familia a través de un mensaje difundido en redes sociales. En su pronunciamiento, agradeció el apoyo recibido durante su detención y pidió continuar orando para que todos los presos políticos sean liberados en las próximas horas.
La liberación del opositor coincidió con una decisión que volvió a generar alarma entre la oposición. El dirigente Juan Pablo Guanipa fue trasladado nuevamente a un centro de reclusión pocas horas después de haber sido excarcelado, en una medida adoptada por las autoridades venezolanas, lo que evidenció la inestabilidad del proceso y la falta de información oficial clara.
Superlano era uno de los casos más monitoreados por organizaciones defensoras de derechos humanos. Su situación había sido documentada como una detención de carácter político, lo que hizo que su liberación tuviera un fuerte impacto en la opinión pública y reactivara el debate sobre la situación de los detenidos por razones políticas en el país.
La ONG Foro Penal informó que durante la jornada del domingo se registraron al menos 35 excarcelaciones. Su director, Alfredo Romero, explicó que cada liberación confirmada es comunicada directamente a los familiares y equipos legales para facilitar los trámites posteriores a la salida de prisión.
Foro Penal también señaló que existen reportes de posibles nuevas excarcelaciones que aún están en proceso de verificación. Hasta ahora, las autoridades venezolanas no han detallado bajo qué figuras jurídicas se están produciendo estas liberaciones ni si se trata de medidas cautelares, revisiones de procesos o decisiones administrativas.
Mientras tanto, organizaciones de derechos humanos continúan el seguimiento a la situación de los detenidos, en un contexto de expectativa e incertidumbre para familiares y defensores legales que permanecen atentos a posibles nuevos anuncios en las próximas horas.