En medio de la emergencia invernal que golpea al departamento de Córdoba, el Gobierno Nacional decidió no aceptar ayuda humanitaria de Estados Unidos y aseguró que el país “tiene la capacidad para responder” con sus propios recursos.
A través de un comunicado conjunto, la Cancillería y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) señalaron que la cooperación internacional solo se activará si Colombia agota primero su capacidad de respuesta. Según las entidades, actualmente no se ha solicitado ni está en trámite ningún apoyo extranjero porque el Estado cuenta con capacidad técnica, logística y operativa suficiente para atender la situación.
La atención de la emergencia está siendo liderada por la UNGRD bajo el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, que articula a entidades nacionales, departamentales y municipales, además de organismos de socorro y comunidades.
Sin embargo, en las zonas más afectadas la realidad parece distinta. Damnificados en Córdoba aseguran que las ayudas no alcanzan para la magnitud de la tragedia: familias enteras continúan con viviendas anegadas, pérdidas totales de enseres y dificultades para acceder a alimentos y agua potable.
Mientras desde Bogotá se insiste en que no es necesario acudir a cooperación externa, en el territorio crece la sensación de que los recursos no están llegando con la rapidez ni el volumen que la emergencia exige.
El Gobierno reiteró que la cooperación internacional responde a necesidades técnicas verificadas y no a ofrecimientos espontáneos ni a solicitudes de autoridades locales, argumentando que se debe preservar la soberanía y mantener una coordinación centralizada de la respuesta.
La decisión abre el debate: en medio de una crisis humanitaria que afecta a miles de familias, ¿es suficiente la capacidad instalada del Estado o se están dejando pasar apoyos clave en un momento crítico