En una movida que reconfigura el tablero político de la derecha colombiana rumbo a las elecciones presidenciales de 2026, el presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie, confirmó su renuncia al partido Centro Democrático y anunció su adhesión al movimiento Salvación Nacional, desde donde respaldará el proyecto político del abogado y candidato presidencial Abelardo de la Espriella.
La decisión fue formalizada mediante una carta dirigida a la Dirección Nacional del Centro Democrático, en la que Lafaurie manifestó profundas diferencias con el rumbo que, según él, ha tomado la colectividad fundada por el expresidente Álvaro Uribe Vélez. El dirigente gremial aseguró que existen orientaciones internas que “van en contravía de los principios fundacionales” del partido.
La salida de Lafaurie representa uno de los movimientos políticos más significativos dentro del uribismo en los últimos meses, en medio de tensiones internas generadas por decisiones estratégicas y disputas sobre el liderazgo del partido.
El dirigente afirmó que no comparte el manejo actual de las directivas del Centro Democrático, razón por la cual decidió vincularse a Salvación Nacional y apoyar activamente la campaña presidencial de De la Espriella.
Su renuncia se suma a un contexto de inconformidad dentro de la colectividad, que ha enfrentado divisiones internas y salidas de figuras relevantes mientras se acerca el calendario electoral de 2026.
Desde Salvación Nacional, Lafaurie respaldará el proyecto político liderado por Abelardo de la Espriella, quien ha consolidado apoyos en sectores de centro-derecha y busca posicionarse como una alternativa fuerte frente al oficialismo y otras candidaturas presidenciales.
De la Espriella, abogado y empresario, llegó a la contienda presidencial con el aval de Salvación Nacional tras recoger firmas ciudadanas y construir un discurso centrado en seguridad, orden institucional y lucha contra el narcotráfico.
Analistas políticos consideran que el acercamiento entre Lafaurie, Salvación Nacional y la candidatura de De la Espriella evidencia un proceso de reorganización dentro de la derecha colombiana, donde distintas corrientes buscan nuevas alianzas electorales tras las fracturas internas del Centro Democrático.
El movimiento podría tener impacto directo en la correlación de fuerzas de cara a las elecciones legislativas y presidenciales de 2026, especialmente en regiones tradicionalmente afines al uribismo.
Con esta decisión, Lafaurie no solo marca distancia de la colectividad que ayudó a consolidar durante años, sino que también envía una señal clara sobre el nuevo mapa político que comienza a definirse en la contienda presidencial.