Israel y EE. UU. lanzan ataque contra Irán y desatan una escalada regional

El ejército de Israel lanzó este sábado un ataque contra Irán con participación de Estados Unidos, en una operación que impactó el centro de Teherán y se extendió a otras ciudades como Isfahán, Qom, Karaj y Kermanshah. Medios iraníes reportaron múltiples explosiones y el impacto de misiles en la capital. Imágenes difundidas muestran columnas de humo elevándose sobre puntos céntricos como la plaza Jomhouri y Hassan Abad.

El episodio más dramático se registró en el condado de Minab, en la provincia de Hormozgan, donde al menos 53 personas murieron tras un ataque contra una escuela primaria femenina, según confirmó el gobernador Mohammad Radmehr a la agencia oficial IRNA. Las labores de búsqueda y rescate continúan mientras aumenta el número de víctimas.

La ofensiva ocurre tras semanas de tensiones y negociaciones sobre el programa nuclear iraní. Teherán calificó los bombardeos como una agresión ocurrida “una vez más durante las negociaciones” con Washington y prometió una “respuesta aplastante”. La reacción no se hizo esperar: el régimen lanzó misiles contra Israel y contra varios países de la región donde Estados Unidos mantiene intereses militares, entre ellos Qatar, Bahréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita.

La magnitud de la respuesta marca una diferencia frente a episodios anteriores. A diferencia del ataque limitado de junio pasado contra bases estadounidenses, esta vez los frentes se multiplicaron y varios de los países impactados ya advirtieron que se reservan el derecho a responder. Analistas internacionales señalan que el conflicto entró en una fase más peligrosa y con alto riesgo de expansión regional.

Mientras el ministro iraní de Exteriores sostuvo contactos con gobiernos del Golfo y advirtió que Irán utilizará “todos sus recursos defensivos y militares”, el mundo observa con preocupación una escalada que podría alterar el equilibrio de Medio Oriente y tensar aún más el tablero geopolítico global.