El sonido de las máquinas comenzó a escucharse donde durante décadas se oyeron risas, timbres de recreo y lecciones de pedagogía. En Rionegro, la demolición de la histórica Institución Educativa Normal Superior de María no es solo el final de una infraestructura: es el inicio de una nueva etapa para la educación del municipio.
Antes de que avanzaran los trabajos, la comunidad educativa quiso detener el tiempo por un momento. Estudiantes, profesores, egresados y directivos se reunieron frente a los muros que durante años guardaron historias de vocación y aprendizaje. Allí, junto al alcalde Jorge Rivas y representantes de la Administración Municipal, se realizó un acto simbólico cargado de memoria y gratitud.
Durante 153 años, la Normal Superior de María fue mucho más que un colegio. Fue una escuela de maestros, un semillero de vocaciones pedagógicas y un referente académico para Rionegro y la región. Generaciones enteras de educadores pasaron por sus aulas, formando a su vez a miles de estudiantes que hoy hacen parte del tejido social del territorio.
La infraestructura que hoy comienza a desaparecer tiene 57 años, y con su demolición se abre el camino para la Ciudadela Educativa 4.0, un complejo moderno que promete transformar el ecosistema educativo del municipio y preparar a las nuevas generaciones para los retos del presente y del futuro.
Las labores avanzan de manera progresiva y técnica. Primero fueron retiradas las cubiertas, los vidrios, marcos y rejas; después comenzaron a desmontarse otros elementos estructurales. Cada paso se ejecuta con cuidado, garantizando el manejo adecuado de los materiales y la protección del entorno.
En paralelo, la construcción de la Ciudadela Educativa 4.0 ya avanza con un 11 % de ejecución. En el terreno se trabaja en la construcción de las pilas de cimentación, la instalación de vigas y el levantamiento de las primeras siete columnas estructurales que sostendrán el nuevo complejo educativo.
La megaobra es una de las apuestas más ambiciosas del gobierno del alcalde Jorge Rivas, que junto a la Secretaría de Infraestructura, la Secretaría de Educación y la Empresa de Desarrollo Sostenible de Rionegro (EDESO) lidera este proyecto que busca elevar la calidad educativa del municipio.
Así, entre recuerdos que se derriban y columnas que comienzan a levantarse, Rionegro escribe un nuevo capítulo en su historia educativa: uno que honra su pasado, pero mira decididamente hacia el futuro.