Alias “Castor”, responsable de una ola de violencia en el Atlántico, fue condenado por 95 asesinatos

La justicia colombiana condenó a Jorge Eliecer Díaz Collazos, conocido como alias “Castor”, cabecilla de la organización criminal Los Costeños, por su responsabilidad en 95 homicidios cometidos en el departamento del Atlántico, especialmente en Barranquilla y su área metropolitana. 

De acuerdo con la decisión judicial, el líder criminal fue sentenciado a 26 años y cuatro meses de prisión, luego de aceptar los cargos en un preacuerdo con la Fiscalía General de la Nación, que investigó su papel en múltiples crímenes registrados durante una década. 

Una década de violencia en Barranquilla

Según las autoridades, los hechos ocurrieron entre 2014 y 2024, periodo en el que Díaz Collazos habría ordenado o participado en numerosos ataques armados dentro de la disputa entre organizaciones criminales por el control de rentas ilegales en Barranquilla y Soledad. 

Las investigaciones indican que, además de los homicidios, el líder de la estructura criminal reconoció su participación en ataques que dejaron al menos 38 personas heridas, así como en delitos relacionados con fabricación, tráfico y porte ilegal de armas de fuego, incluyendo armamento de uso restringido de las Fuerzas Armadas. 

Amenazas a funcionarios

El expediente judicial también documentó un episodio ocurrido en 2023, cuando alias Castor habría intimidado a un funcionario de la Fiscalía mediante mensajes, en medio de las investigaciones que se adelantaban contra su organización criminal. Este hecho fue incluido entre los cargos por los cuales fue condenado, bajo el delito de amenazas a servidor público. 

La investigación fue coordinada por la Delegada para la Seguridad Territorial y la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales de la Fiscalía, entidades que recopilaron las pruebas para sustentar la responsabilidad del cabecilla de Los Costeños.

Con la sentencia, Díaz Collazos deberá permanecer más de 26 años privado de la libertad, tras ser hallado responsable de homicidio agravado, tentativa de homicidio, tráfico de armas y amenazas, en uno de los procesos judiciales más relevantes contra estructuras criminales que operan en el Caribe colombiano.