En el marco del Día Internacional de la Felicidad, Medellín vuelve a destacarse: la ciudad alcanzó un índice de 6,35 puntos, superando el promedio nacional de 6,00, según mediciones oficiales que evalúan la calidad de vida más allá de lo económico.
El indicador, promovido por la ONU y adoptado por la ciudad desde 2016, mide variables como el apoyo social, la percepción de corrupción, el ingreso per cápita, la libertad para tomar decisiones, la esperanza de vida saludable y la disposición a ayudar a otros.
Este resultado no es aislado. Detrás de la cifra hay avances concretos que hoy impactan la vida de los ciudadanos. Uno de los más relevantes: Medellín logró un hecho histórico al registrar cero muertes por desnutrición infantil durante 2024 y 2025, reflejo de estrategias como Alianza Cero Hambre.
En educación, la deserción escolar también cayó de forma significativa, pasando del 5,4 % al 2,4 %, mientras que en materia económica la ciudad mantuvo niveles de desempleo por debajo del promedio nacional durante el cierre de 2025.
A esto se suma un indicador clave: Medellín registra la tasa de homicidios más baja de los últimos 50 años, consolidando entornos más seguros para sus habitantes.
“La felicidad es la forma como vivimos y nos relacionamos. En Medellín trabajamos por el bienestar de las personas desde cada territorio”, señaló Mónica Quiroz, del Departamento Administrativo de Planeación.
Así, la capital antioqueña se posiciona no solo como un referente en desarrollo urbano, sino también como una ciudad donde la percepción de bienestar y calidad de vida sigue en ascenso.