La Alcaldía de Medellín encendió las alertas sobre el crecimiento desordenado de los alojamientos de renta corta en la ciudad. Tras una serie de inspecciones, las autoridades identificaron 34 establecimientos que operaban sin licencia, en medio de una ofensiva para garantizar la seguridad y el cumplimiento de las normas urbanísticas.
En total, la Administración ha consolidado 93 informes técnicos en zonas con alta dinámica turística, donde se evidencian posibles infracciones como cambios de uso del suelo sin autorización, intervenciones sin licencia y violaciones al régimen de propiedad horizontal. La lupa está puesta tanto en áreas urbanas como rurales.
El secretario de Gestión y Control Territorial, Juan Manuel Velásquez Correa, explicó que los mayores focos de esta actividad se concentran en Laureles (21 casos), San Cristóbal (19), El Poblado (16) y La Candelaria (13). Además, se identificaron 11 alojamientos ubicados en zonas de retiro de quebrada, principalmente en corregimientos y sectores de ladera, lo que representa un riesgo por las restricciones del territorio.
Las inspecciones incluyen hoteles, hostales, moteles y viviendas turísticas, con el objetivo de verificar licencias, uso del suelo y condiciones de convivencia. También se revisa que no existan irregularidades constructivas ni actividades que alteren la destinación de los inmuebles.
Con estos hallazgos, la Alcaldía ya adelanta procesos policivos y requerimientos a propietarios, mientras intensifica el seguimiento para frenar la informalidad y evitar impactos negativos en la convivencia y el orden urbanístico de la ciudad.