Con 130 procedimientos en lo corrido de 2026, la Alcaldía de Medellín intensificó los controles a chivas y vehículos turísticos en los principales corredores de la ciudad, especialmente en El Poblado y la carrera 70, donde se concentra alta circulación de este tipo de transporte.
La medida busca frenar irregularidades que ponen en riesgo a los pasajeros, en particular a menores de edad, quienes en algunos casos terminan expuestos a entornos de consumo de licor y sustancias psicoactivas durante estos recorridos.
Durante los operativos, las autoridades están verificando requisitos obligatorios como SOAT vigente, revisión técnico-mecánica, licencia de conducción, Registro Nacional de Turismo y el respeto por el cupo permitido de pasajeros. “No vamos a permitir la circulación de vehículos que incumplan la norma y pongan en riesgo la vida, especialmente la de nuestros menores”, advirtió el secretario de Movilidad, Pablo Ruiz.
Además del control, la ciudad le apuesta a mejorar la calidad del servicio. En Medellín, 71 conductores ya han sido capacitados en inspección preoperacional, normatividad para transporte turístico, primeros auxilios y la ley contra el ruido.
Con estas acciones, la Administración busca ordenar el transporte turístico y dejar un mensaje claro: la fiesta no puede ir por encima de la seguridad.