Las campañas de Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella denunciaron graves amenazas de muerte tras la circulación en redes sociales de imágenes con coronas fúnebres que incluyen sus nombres, fechas de nacimiento y el año 2026 como fecha de fallecimiento.
Los hechos, calificados como una intimidación directa, han generado alarma en el escenario político nacional, al tratarse de mensajes explícitos que evocan la muerte de ambos candidatos en plena contienda electoral. En el caso de Valencia, la denuncia también se suma a actos vandálicos contra una sede del Centro Democrático en Bucaramanga.
La candidata presidencial aseguró que se trata de hechos “extremadamente graves” que buscan sembrar miedo, intimidar a la oposición y condicionar el debate democrático. “Usar la muerte como herramienta política demuestra el nivel de degradación al que han llevado el debate público”, advirtió.
Por su parte, desde la campaña de De la Espriella se alertó que la difusión de este tipo de imágenes constituye una amenaza directa contra su vida, en un contexto de creciente polarización política.
El expresidente Álvaro Uribe Vélez respaldó las denuncias y calificó lo ocurrido como “una barbarie contra la democracia”, insistiendo en que su sector político continuará en campaña pese a las intimidaciones.
Las amenazas recuerdan episodios de violencia política del pasado, como el asesinato de Miguel Uribe Turbay, en medio de un llamado a garantizar condiciones reales para el ejercicio democrático.
El caso ha encendido las alertas sobre el deterioro del clima electoral y la escalada de ataques, especialmente en entornos digitales, donde este tipo de mensajes se difunden con rapidez y alto impacto.