El gobierno de los Estados Unidos elevó su voz de preocupación frente a las recientes amenazas contra candidatos presidenciales en Colombia, entre ellos Abelardo de la Espriella, y solicitó una respuesta inmediata por parte de las autoridades nacionales.
A través de un portavoz del Departamento de Estado, la administración del presidente Donald Trump condenó de forma contundente cualquier acto de intimidación contra actores políticos, subrayando la necesidad de garantizar condiciones seguras en el proceso electoral.
El pronunciamiento incluyó una exigencia directa al Estado colombiano para que investigue a fondo las denuncias y actúe sin dilaciones. Desde Washington insistieron en que las autoridades deben tomar medidas “rápidas y decisivas” frente a estos hechos.
Además, se hizo un llamado a reforzar los esquemas de protección para todos los aspirantes presidenciales, con el objetivo de asegurar que puedan adelantar sus campañas sin presiones ni riesgos.
El gobierno estadounidense advirtió que estos episodios se producen en un escenario complejo, marcado por la persistencia de grupos armados ilegales y estructuras vinculadas al narcotráfico, que continúan representando una amenaza para la estabilidad democrática.
Asimismo, señaló que los recientes hechos de violencia política en el país reflejan un panorama que exige atención urgente, especialmente en medio de la contienda electoral.
Entre los nombres mencionados en los reportes también figura la senadora Paloma Valencia, quien, al igual que otros líderes, habría sido objeto de intimidaciones.
Por su parte, De la Espriella reiteró su preocupación por las condiciones de seguridad en las que avanza la campaña presidencial. El candidato aseguró que ha recibido amenazas en las últimas semanas, situación que, según afirmó, está relacionada con el clima de polarización y la presencia de estructuras criminales en distintas regiones del país.
Finalmente, Estados Unidos destacó que mantiene coordinación con Colombia para fortalecer la seguridad electoral, con el fin de garantizar que las elecciones se desarrollen en un entorno transparente y confiable.