Un total de 160 vendedores informales fueron reubicados del Parque de Berrío y otras zonas de La Candelaria como parte de las obras de renovación urbana del centro de la ciudad. La intervención busca recuperar el espacio público, mejorar la movilidad peatonal y garantizar condiciones más organizadas para la actividad comercial.
El proceso, liderado por la Secretaría de Seguridad y Convivencia a través de la Subsecretaría de Espacio Público, incluyó jornadas de socialización y concertación con los comerciantes, además de la articulación con entidades como el Metro, la Personería y la Agencia APP. Los vendedores fueron trasladados a puntos cercanos de alto flujo, como los parques San Antonio y Bolívar.
De manera paralela, avanza la marcación de cerca de 300 espacios comerciales en los bajos del viaducto del Metro, como parte de una estrategia integral para organizar alrededor de 300 puntos en el centro.
“El orden en el espacio público es fundamental para la seguridad y la convivencia. Estamos tomando decisiones firmes, pero con acompañamiento social para garantizar que los vendedores continúen su actividad”, aseguró el subsecretario de Espacio Público, David Ramírez.
Según el Observatorio de Espacio Público, en la ciudad hay cerca de 32.000 vendedores informales, de los cuales más de 13.000 cuentan con autorización. La mayoría se concentra en La Candelaria, donde históricamente se han presentado problemas de ocupación desordenada.
Algunos comerciantes destacan avances en el proceso. “Antes éramos maltratados y perseguidos. Hoy vemos organización y apoyo real. Es un proceso largo, pero sentimos que nos están escuchando”, afirmó Elaine Lara, líder de tinteras del Parque Berrío.
Las autoridades anunciaron que las intervenciones continuarán con la ampliación de las zonas priorizadas, el seguimiento a las reubicaciones y el fortalecimiento de programas sociales para vendedores y sus familias, con el objetivo de consolidar un centro más ordenado, seguro y competitivo.