En un operativo conjunto entre la Armada de Colombia y la Policía Nacional, las autoridades ubicaron y destruyeron un depósito ilegal con 500 kilogramos de material explosivo artesanal en la vereda La Espriella, zona rural de Tumaco, en el departamento de Nariño. El hallazgo permitió frustrar una posible amenaza contra la fuerza pública y la población civil en esta región del Pacífico colombiano.
De acuerdo con la información oficial, tropas del Gaula Militar Tumaco identificaron el escondite, en el que fueron encontrados ocho costales con la sustancia explosiva. Posteriormente, técnicos especializados de la Sijín verificaron en el lugar la alta capacidad de detonación del material incautado.
Las autoridades señalaron que estos explosivos estarían destinados a la fabricación de artefactos explosivos improvisados para ejecutar ataques en la zona. Las primeras investigaciones indican que el material pertenecería al Grupo Armado Organizado Residual Iván Ríos, estructura criminal con presencia en el litoral pacífico.
Tras asegurar el área, el material fue destruido en el sitio bajo estrictos protocolos de seguridad, con el fin de evitar riesgos para los habitantes del sector y prevenir posibles acciones terroristas. La Armada reiteró su compromiso con la protección de la población civil y la neutralización de amenazas en el sur del país.
Este resultado se suma a la ofensiva que adelantan las Fuerzas Militares contra estructuras ilegales en Nariño y Cauca. Según reportes oficiales citados por Infobae, en marzo de 2026 la Armada también destruyó al menos 30 laboratorios para el procesamiento de pasta base de coca, afectando las finanzas de grupos armados que delinquen en el Pacífico sur.