Medellín puso en marcha la construcción del Sistema Urbano de Drenaje Sostenible (SUDS) más grande del país, una obra con la que busca enfrentar uno de los riesgos más críticos derivados de las lluvias intensas: las inundaciones.
La megaestructura se construye en Primavera Norte, en la comuna 2-Santa Cruz, y tendrá capacidad para almacenar cerca de 1.200 metros cúbicos de agua lluvia, equivalentes a dos piscinas semiolímpicas, para luego liberarla de manera controlada hacia el río Medellín y las quebradas. La apuesta: reducir la presión sobre el alcantarillado y disminuir el riesgo de desbordamientos.
El proyecto hace parte de una estrategia de adaptación al cambio climático liderada por la Alcaldía de Medellín, a través de la Secretaría de Infraestructura Física y la Empresa de Desarrollo Urbano (EDU), y se convierte en una intervención inédita en Colombia por su escala y capacidad.
Los SUDS son sistemas de ingeniería que captan, filtran, almacenan y descargan gradualmente el agua lluvia, evitando que grandes volúmenes lleguen de golpe a las redes de drenaje. En el caso de Medellín, la infraestructura incluye tanques subterráneos impermeabilizados, canales, cunetas y celdas modulares de polipropileno que permiten regular el flujo hídrico en momentos de alta precipitación.
“De esta manera captamos el agua, reducimos su velocidad y la liberamos de forma controlada hacia el río Medellín, contribuyendo a la prevención de inundaciones y a una ciudad más resiliente frente a las lluvias”, afirmó el secretario de Infraestructura Física, Jaime Andrés Naranjo.
Pero la obra no se limita al tanque principal. El proyecto contempla además tres tanques complementarios con capacidad cercana a 500 metros cúbicos, que permitirán aprovechar el agua almacenada para el riego de zonas verdes en temporada seca. Con ello, la ciudad no solo busca contener emergencias por lluvias, sino también avanzar hacia un modelo más eficiente y sostenible en el manejo del recurso hídrico.
“Esto se articula con la estrategia de Mi Río, Mis Quebradas, con la cual la ciudad se prepara con tecnología, ingeniería y rigurosidad ante los fenómenos del cambio climático”, señaló el gerente de la EDU, Emiro Valdés.
La intervención en Primavera Norte hace parte de una transformación urbana de más de 70.000 metros cuadrados de espacio público y será el punto de partida para replicar esta tecnología en otros proyectos estratégicos, entre ellos el Gran Parque Medellín, donde se proyecta la renovación de más de 210.000 metros cuadrados para el encuentro ciudadano, el deporte y la cultura.
Con esta obra, Medellín se suma a la tendencia internacional de ciudades que han apostado por soluciones sostenibles para enfrentar eventos climáticos extremos. Países como Japón, Tailandia, España y México ya han implementado modelos similares bajo conceptos como “ciudades esponja” y “parques inundables”, enfocados en contener, aprovechar y gestionar mejor el agua en entornos urbanos.