Más de 10.800 estudiantes de Medellín están accediendo este año a rutas de transporte escolar, una estrategia que busca garantizar su llegada segura y oportuna a las instituciones educativas, especialmente en zonas rurales y sectores con menor oferta académica. La iniciativa, liderada por la Alcaldía, impacta a 10.809 alumnos de 48 colegios oficiales en todas las comunas y corregimientos.
El programa ha requerido una inversión superior a los $59.000 millones, consolidándose como una de las principales apuestas para reducir las barreras de acceso a la educación y prevenir la deserción escolar. De acuerdo con la Secretaría de Educación, el objetivo es que ningún estudiante vea limitada su formación por dificultades de movilidad, una realidad que afecta con mayor fuerza a quienes viven en territorios alejados.
En los corregimientos, donde las distancias son más largas y la población estudiantil está dispersa, cerca de 4.300 estudiantes se benefician de este servicio. Allí, el transporte escolar se convierte en un apoyo clave para las familias y en una herramienta que facilita la permanencia en el sistema educativo. Testimonios de estudiantes y docentes coinciden en que estas rutas no solo reducen tiempos de desplazamiento, sino que también mejoran las condiciones para aprender y continuar en el colegio.