Medellín lleva la educación hasta la casa y abre un nuevo camino en Colombia

En Medellín, estudiar ya no depende de estar en un salón de clase. Con EduCasa, la ciudad puso en marcha el primer modelo público de atención educativa domiciliaria del país, una estrategia que está cambiando la forma en que se garantiza el derecho a la educación para estudiantes que, por razones de salud o discapacidad, no pueden asistir a una institución.

El programa, liderado por la Alcaldía, ha beneficiado a más de 700 niños, niñas y jóvenes entre 2024 y 2026. La apuesta ha requerido una inversión superior a los 2.700 millones de pesos y combina tecnología con acompañamiento pedagógico para mantener activos los procesos de aprendizaje desde casa.

Hoy, 210 estudiantes reciben clases bajo este modelo y la meta es cerrar el año con al menos 280 beneficiarios. Detrás de esa cifra hay una lógica clara: identificar casos, ampliar cobertura y evitar que cualquier condición se convierta en una barrera para seguir estudiando.

“La educación no puede exigirle al estudiante que se adapte a ella, tiene que hacer lo contrario”, señaló la secretaria de Educación, Carolina Franco Giraldo, al explicar el alcance de una estrategia que, más allá de lo académico, apunta a la permanencia en el sistema.

El desarrollo del programa se apoya en la Escuela Normal Superior, que no solo coordina el acompañamiento a los estudiantes, sino que también fortalece la formación de los docentes en enfoques inclusivos. Es, en la práctica, un laboratorio pedagógico que obliga a repensar el aula tradicional.

Los resultados se sienten en lo cotidiano. Angie Daniela Velásquez Pérez, una de las beneficiarias, resume el impacto sin rodeos: no solo ha mejorado en lo académico, también en lo personal. Y ese, quizás, es el verdadero alcance de la estrategia.

Con EduCasa, Medellín no solo responde a una necesidad puntual. Está marcando una línea sobre cómo debería entenderse la educación en contextos diversos: flexible, cercana y, sobre todo, posible para todos.