Un operativo adelantado en el sector de La Escombrera, en el occidente de Medellín, permitió el desmonte de diez construcciones ilegales ubicadas en una zona de alto riesgo no mitigable y de protección ambiental.
Las estructuras estaban levantadas en espacio público, a menos de 30 metros de la quebrada La Iguaná, en un área donde está prohibido habitar o desarrollar cualquier tipo de actividad. Según las autoridades, el terreno intervenido, de aproximadamente 3.700 metros cuadrados, pertenece al Distrito y hace parte de la estructura ecológica principal.
En el lugar fueron identificadas ocho construcciones en madera y teja, y dos en mampostería, que eran utilizadas principalmente para el almacenamiento de material reciclable, sin cumplir con las normas urbanísticas vigentes.
“El objetivo es prevenir emergencias, frenar asentamientos en zonas restringidas y proteger a las comunidades. Además, recuperamos espacios que cumplen una función ambiental clave”, explicó el subsecretario de Control Urbanístico, Juan Camilo Arredondo.
El operativo fue liderado por la Secretaría de Seguridad y Convivencia, en cumplimiento de una orden de Policía, y contó con el apoyo de la Secretaría de Gestión y Control Territorial, Isvimed, el ICBF y la Policía Nacional.
Con esta intervención, la Administración Distrital busca reducir los riesgos asociados a inundaciones y avenidas torrenciales, además de evitar la ocupación indebida de zonas ambientalmente protegidas en la ciudad.