El presidente de Colombia, Gustavo Petro, firmó una directiva que cambia la forma en la que el Gobierno se comunica públicamente. A partir de ahora, los ministros tendrán que contar con su autorización antes de dar cualquier declaración oficial.
En el documento, el mandatario deja claro que será la principal voz del Gobierno nacional y quien fijará la posición en temas clave, desde asuntos políticos y económicos hasta temas sociales e internacionales. La idea, según se lee en la directiva, es mantener un mensaje unificado.
Aunque los ministros y directores de departamentos administrativos podrán hablar sobre temas de sus carteras, deberán hacerlo solo con el visto bueno del presidente y siguiendo la línea que defina el Ejecutivo. Es decir, no podrán pronunciarse libremente sin esa aprobación previa.
La medida también aplica para gerentes, presidentes y directivos de entidades adscritas al Gobierno. En su caso, podrán referirse únicamente a asuntos técnicos de su competencia, pero tienen prohibido fijar posturas políticas en nombre del Gobierno sin autorización.
Con esta decisión, el Gobierno centraliza aún más su vocería y busca evitar mensajes contradictorios desde sus diferentes dependencias.