Un nuevo incidente encendió la preocupación sobre la seguridad aérea en Colombia. Las operaciones en el Aeropuerto Internacional El Dorado, el más importante del país, fueron suspendidas durante cerca de 45 minutos tras el avistamiento de un dron en zona restringida.
El hecho ocurrió hacia las 6:30 p. m., cuando pilotos y controladores reportaron la presencia del dispositivo sobre la plataforma internacional. De inmediato, la Aeronáutica Civil ordenó detener despegues y aterrizajes, una decisión que, aunque necesaria, deja en evidencia los riesgos que representa la incursión de drones en espacios críticos.
La autoridad aeronáutica explicó que la suspensión se dio bajo estrictos protocolos internacionales para evitar cualquier incidente que pusiera en peligro a pasajeros y tripulaciones. Sin embargo, el episodio vuelve a poner sobre la mesa una inquietud mayor: la vulnerabilidad de las terminales aéreas frente a este tipo de amenazas.
Aunque las operaciones se reanudaron antes de las 7:15 p. m., tras verificar que el área estaba despejada, el origen del dron sigue siendo un misterio. Ni los sistemas de detección ni las labores de búsqueda permitieron ubicar el dispositivo.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, confirmó que se activaron mecanismos antidrones desde la base de Catam, pero no hubo resultados positivos.
Las autoridades avanzan en las investigaciones para identificar al responsable, mientras crece la preocupación por el uso irregular de estos dispositivos en zonas de alta sensibilidad. El incidente, aunque controlado, deja una pregunta abierta: ¿qué tan preparado está el país para enfrentar este tipo de riesgos en su principal aeropuerto?