El excanciller Luis Gilberto Murillo decidió apartarse de la carrera presidencial en Colombia y adherirse a la campaña del senador Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico. Aunque abandona su aspiración, su nombre seguirá apareciendo en el tarjetón electoral del próximo 31 de mayo.
A pocas semanas de las elecciones presidenciales, el panorama político en Colombia registra un nuevo movimiento. Luis Gilberto Murillo, exministro de Relaciones Exteriores y exembajador de Colombia en Estados Unidos, decidió dar un paso al costado en su candidatura presidencial para sumarse al proyecto político de Iván Cepeda.
De acuerdo con la información conocida, Murillo y Cepeda venían adelantando conversaciones en torno a una agenda común, que derivaron en un acuerdo político cuyo anuncio oficial estaba previsto para este 6 de mayo en Bogotá. Con esta decisión, el excanciller deja sin candidatura propia también a su fórmula vicepresidencial, Luz María Zapata.
La adhesión se da en medio de un escenario electoral marcado por la fragmentación de candidaturas y fortalece la campaña de Cepeda, quien, según la nota de Infobae, lidera los sondeos de intención de voto con un promedio consolidado del 38 %.
Sin embargo, pese a su retiro, el nombre de Luis Gilberto Murillo permanecerá en el tarjetón electoral. Esto se debe a que los plazos legales para modificar candidaturas ya vencieron. Según la normatividad electoral, las modificaciones por renuncia, no aceptación u otras causales ordinarias solo podían hacerse dentro de los cinco días hábiles posteriores al cierre de inscripciones, plazo que para esta elección venció el 20 de marzo.
La ley solo permite cambios posteriores en casos excepcionales, como revocatoria de inscripción, muerte o incapacidad física permanente del candidato. En consecuencia, los votos que eventualmente reciba Murillo no serán reasignados a Iván Cepeda ni a ningún otro aspirante.
La salida de Murillo no implica sanciones económicas automáticas, aunque sí podría tener efectos políticos dentro de los movimientos o sectores que respaldaban su aspiración. Su decisión reconfigura parcialmente la competencia presidencial y consolida una nueva alianza dentro del espectro progresista de cara a la jornada electoral.