EPM convirtió residuos en un parque infantil para niños

La economía circular dejó de ser un concepto y se convirtió en juegos, risas y espacios para la niñez en Medellín. EPM entregó un parque infantil fabricado con materiales reciclados en la UVA Nuevo Amanecer, ubicada en el barrio La Avanzada, en la parte alta de la comuna nororiental de la ciudad.

La estructura fue construida a partir de excedentes plásticos derivados de la operación de los negocios de la empresa, transformados en madera plástica para crear juegos y espacios de recreación para niños y niñas de la zona, un sector que históricamente ha tenido pocas áreas de esparcimiento.

El gerente general de EPM, John Maya Salazar, aseguró que este tipo de proyectos buscan darle una segunda vida a materiales que antes eran considerados desechos.

“Este lugar se convierte en punto de encuentro y entretenimiento para los más pequeños y sus familias. Lo más destacable es que está hecho con madera plástica obtenida de lo que antes eran desechos”, señaló el directivo.

El nuevo parque hace parte de la oferta de la UVA Nuevo Amanecer, una de las 14 Unidades de Vida Articulada que tiene EPM en Medellín, Bello e Itagüí.

La empresa también anunció que este sería el primero de varios parques similares que espera entregar en municipios donde tiene proyectos e influencia, especialmente en instituciones educativas rurales

La iniciativa está conectada con el Centro de Economía Circular del Grupo EPM, creado en 2024 en la sede de la calle 30, donde la compañía procesa materiales que antes se vendían como chatarra o sobrantes industriales.

En este espacio se transforman materiales ferrosos, aluminio, cobre y distintos tipos de plásticos para reincorporarlos en nuevas obras e infraestructura. Actualmente, el centro procesa cerca de 1.000 toneladas al año y la meta es llegar a 10.000 toneladas anuales en todo el Grupo EPM.

Según cifras de la compañía, por cada tonelada de aluminio procesado se evita la emisión de 7,35 toneladas de CO2. En el caso del cobre, la reducción es de 3,2 toneladas de CO2 y, para los plásticos, de 2,5 toneladas.

Con proyectos como este, EPM busca fortalecer estrategias de sostenibilidad y economía circular mientras convierte residuos industriales en obras con impacto social para las comunidades