Mientras buscaban peces en una piscina de pelotas, armaban rompecabezas de animales silvestres o competían para encestar aros en árboles gigantes, más de 4.000 niños y niñas de Antioquia recibían una lección que va más allá de las aulas: la importancia de cuidar el territorio donde viven.
Así se vivió la edición número 14 de la Semana Ambiental de Hidroituango, una iniciativa liderada por EPM que, desde hace más de una década, acerca la educación ambiental a estudiantes de los municipios ubicados en el área de influencia de la central hidroeléctrica.
Este año, la actividad se desarrolló bajo el formato de feria interactiva y reunió a estudiantes de Yarumal, Valdivia, San Andrés de Cuerquia, Toledo, Ituango, Santa Fe de Antioquia, Peque, Olaya, Liborina, Buriticá, Sabanalarga, Tarazá, Cáceres, Caucasia y Nechí.
A través de cuatro estaciones de juego, los participantes conocieron algunas de las acciones ambientales desarrolladas alrededor del Proyecto Hidroituango y aprendieron sobre biodiversidad, conservación de especies, reforestación y protección de los recursos naturales.
Uno de los espacios que más llamó la atención de los niños estuvo dedicado a los peces del río Cauca. Allí debían encontrar figuras escondidas que representaban dos nuevas especies descubiertas gracias a investigaciones realizadas en la cuenca del afluente: los bagres sapo Pseudopimelodus magnus y Pseudopimelodus atricaudus.
Otra de las actividades permitió conocer el trabajo de rescate y recuperación de fauna silvestre. Mediante rompecabezas, los estudiantes identificaron algunas de las especies atendidas en el Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre, donde se han rescatado más de 68.000 animales.
La reforestación también tuvo un espacio destacado. Mediante juegos de puntería, los participantes aprendieron sobre la siembra de más de 1,87 millones de árboles impulsada por Hidroituango en zonas cercanas a las obras, una estrategia orientada a la recuperación de ecosistemas y la protección de los recursos naturales.
La jornada también sirvió para mostrar otras acciones ambientales desarrolladas en la región, entre ellas programas de educación ambiental que han impactado a más de 14.000 personas, la entrega de 86 plantas potabilizadoras de agua a escuelas rurales, la capacitación de pescadores en conservación de humedales y la restauración de 400 hectáreas de tierra en el Bajo Cauca.
Para Juan Fernando Morales, jefe encargado del Área Ambiental y Social del Proyecto Ituango, la apuesta fue acercar estos temas a los más pequeños de una manera sencilla y participativa.
“El juego es una herramienta poderosa para el aprendizaje. Queríamos que los niños conocieran las acciones ambientales que se desarrollan en sus territorios y entendieran la importancia de proteger el entorno donde viven”, explicó.
Entre los asistentes estuvo Mariángel Henao, estudiante de primaria en Puerto Valdivia, quien aseguró que su actividad favorita fue la relacionada con los peces del río Cauca. Aunque no logró encontrar todas las figuras, dice que se llevó un aprendizaje que no olvidará.
La Semana Ambiental concluyó con un mensaje claro para las nuevas generaciones: la protección del río Cauca, los bosques y la biodiversidad depende del compromiso de todos. Y, en esta ocasión, el aprendizaje llegó a través de la mejor herramienta de la infancia: el juego.