El candidato presidencial planteó que la educación superior debe salir de los trámites burocráticos y enfocarse en formar estudiantes con propósito, conocimiento útil y capacidad de transformar los territorios.
El candidato presidencial Abelardo De La Espriella presentó una propuesta enfocada en transformar el papel de las universidades en Colombia, con el objetivo de que estas dejen de funcionar de espaldas a las regiones y se conviertan en verdaderos motores de desarrollo territorial.
Durante una conversación sobre educación superior, libertad académica y desarrollo regional, De La Espriella cuestionó que buena parte del sistema universitario esté más concentrado en responder trámites ante el Ministerio de Educación que en servir realmente a los estudiantes y al país.
Según el candidato, las universidades deben recuperar su sentido práctico: formar, investigar, producir conocimiento útil y llevarlo a los territorios donde Colombia necesita crecer.
“Ustedes me van a entregar todo ese conocimiento que tienen con los profesores de doctorado y maestría para que vayan a las regiones a enseñar a la gente y aportar al desarrollo y a la educación del país”, afirmó De La Espriella.
La frase resume uno de los puntos centrales de su propuesta: poner el capital académico de las instituciones de educación superior al servicio de las regiones, especialmente en zonas donde se requieren soluciones en productividad rural, emprendimiento, tecnología, innovación, empleabilidad, salud pública, formación técnica y desarrollo empresarial.
Menos burocracia y más conocimiento útil
De La Espriella también criticó el exceso de regulación que, según él, ha convertido a muchas universidades en estructuras más pendientes de renovar registros, cumplir requisitos y superar procesos administrativos, que de ofrecer una formación útil y transformadora para los estudiantes.
Para el candidato, aunque los controles y acreditaciones pueden ser necesarios, no deben convertirse en el centro de la vida universitaria. En su visión, el verdadero eje debe ser el estudiante, la calidad del conocimiento y el impacto social que ese conocimiento produce.
El aspirante presidencial cuestionó que una universidad pueda acumular profesores con maestrías y doctorados, pero no llevar ese saber a las comunidades que más lo necesitan. Por eso, insistió en que el conocimiento debe salir del salón de clase y llegar al campesino que requiere tecnificación, al joven que busca empleo, al emprendedor que quiere crecer y a las regiones que reclaman oportunidades.
Educación conectada con empleo y oportunidades
La propuesta también se conecta con la agenda educativa de la llamada “Patria Milagro”, que ha planteado una educación orientada a oportunidades reales, formación para el trabajo, tecnología, bilingüismo y competencias útiles para que los jóvenes puedan construir independencia económica.
“El problema no es estudiar. El problema es estudiar sin salida”, es una de las ideas que sintetiza el enfoque de esta propuesta, en la que la universidad no debe limitarse a entregar diplomas, sino preparar ciudadanos capaces de pensar, trabajar, emprender y aportar al crecimiento del país.
De La Espriella sostuvo que Colombia necesita instituciones de educación superior conectadas con los problemas reales del territorio, no universidades encerradas únicamente en campus, oficinas o procesos administrativos.
Crítica al exceso de regulación
El candidato también vinculó su planteamiento educativo con una crítica más amplia al exceso de trámites en Colombia. Según afirmó, el país tiene demasiadas leyes y procedimientos que terminan frenando la libertad, la creatividad y la iniciativa privada.
En el caso de la educación superior, aseguró que existe una relación “enfermiza” entre universidades y Ministerio de Educación. En el sector productivo, señaló que esa misma carga burocrática se refleja en trámites ante cámaras de comercio, la Dian, el Invima y otras entidades que, en su opinión, dificultan la creación de empresa, la innovación y la generación de empleo.
La propuesta, según su planteamiento, no busca eliminar controles básicos, sino reducir la burocracia que asfixia la educación, el emprendimiento y el desarrollo regional.
Conocimiento para construir país
De La Espriella insistió en que la reconstrucción de Colombia no depende únicamente de seguridad, justicia, salud o economía, sino también de universidades activas, comprometidas con las regiones y capaces de llevar soluciones concretas a los territorios.
Para el candidato, una universidad que enseña, investiga y transforma su entorno no solo entrega títulos: también ayuda a construir país.
“El conocimiento debe salir del salón y llegar a las regiones”, es el mensaje central de una propuesta que busca que la educación superior sea protagonista del desarrollo territorial y de la construcción de la llamada Patria Milagro.