Este domingo 21 de junio, los colombianos acuden a las urnas para elegir al presidente y vicepresidente de la República para el periodo 2026-2030, en una segunda vuelta que enfrenta a Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda.
Colombia vive este domingo una jornada electoral decisiva. Más de 41 millones de ciudadanos están habilitados para participar en la segunda vuelta presidencial, en la que se definirá quién llegará a la Casa de Nariño y asumirá el mando del país el próximo 7 de agosto de 2026.
La contienda enfrenta a Abelardo de la Espriella, candidato del movimiento Defensores de la Patria, y a Iván Cepeda, senador del Pacto Histórico, quienes obtuvieron las mayores votaciones en la primera vuelta realizada el pasado 31 de mayo, jornada en la que ninguno de los aspirantes alcanzó la mayoría absoluta necesaria para ganar en primera ronda.
En esta elección los ciudadanos votan únicamente por presidente y vicepresidente. No se eligen congresistas, gobernadores, alcaldes ni otros cargos de representación popular. El ganador será quien obtenga la mayor cantidad de votos válidos, sin necesidad de superar un porcentaje adicional.
Las mesas de votación estarán abiertas de 8:00 de la mañana a 4:00 de la tarde, hora local. Para sufragar, los ciudadanos deben presentar la cédula de ciudadanía, ya sea física o digital, único documento válido para ejercer el derecho al voto.
El censo electoral incluye a 41.421.973 colombianos, de los cuales más de 1,4 millones residen en el exterior y pueden votar en consulados y puntos autorizados. La jornada también cuenta con la opción del voto en blanco, aunque en segunda vuelta solo tendría efectos jurídicos si supera en votos a ambos candidatos.
Una vez cerradas las urnas, iniciará el conteo manual de votos en cada mesa por parte de los jurados. Posteriormente, los resultados preliminares serán transmitidos y divulgados por la autoridad electoral, mientras que el resultado definitivo quedará consolidado tras el escrutinio oficial.
La elección de este domingo definirá el rumbo político, económico y de seguridad del país para los próximos cuatro años, en medio de un ambiente marcado por la polarización, los debates sobre orden público, reformas sociales, relaciones internacionales y el futuro institucional de Colombia.