En una carta dirigida a los legisladores del país, el Presidente del Congreso Efraín Cepeda hizo un llamado a los congresistas para que no se dejen presionar por el gobierno y los insto la defensa de la institucionalidad democrática en medio de lo que calificó como “una embestida sin precedentes” contra los pilares del Estado colombiano. El mensaje, de tono firme y apelativo, insta a los congresistas a votar con conciencia y sin ceder ante presiones externas.
“Somos los guardianes de la democracia, los representantes de un pueblo que confía en nuestro carácter”, expresó, asegurando que actualmente hay una amenaza latente contra el Poder Legislativo, el Judicial y la prensa libre. Según el documento, símbolos de guerra, amenazas de revocatoria y movilizaciones de carácter intimidatorio estarían buscando quebrar la autonomía del Congreso.
“No es la primera vez que intentan presionar al Congreso. La mafia, el paramilitarismo y la guerrilla han tratado de doblegarlo en el pasado”, recordó, afirmando que, pese a ello, la institución ha mantenido su autonomía “contra viento y marea”. Hoy —señaló— la amenaza se renueva, esta vez con mayor intensidad, y proviene desde dentro del mismo aparato de gobierno, que ha reemplazado el diálogo por la confrontación directa.
El presidente del Legislativo advirtió que ceder ante tales presiones significaría debilitar la democracia misma. “La democracia depende del equilibrio entre los poderes del Estado. Un Congreso autónomo y un Poder Judicial independiente son la base de nuestra libertad”, afirmó, rechazando las amenazas veladas y los intentos de cooptación institucional.
En una de las frases más destacadas del texto, parafraseó a Voltaire al declarar: “Aunque no comparta el sentido de su voto, defenderé con mi vida su derecho a emitirlo libremente”. Esta afirmación fue interpretada como un mensaje de unidad en la diversidad política del Congreso, exhortando a que cada legislador vote guiado por sus principios, y no por el miedo o la presión.
Efrain Cepeda se refiere a la Consulta Popular que hoy inicia su trámite legislativo.
La carta concluye con un fuerte alegato en defensa del sistema democrático: “La democracia no se negocia, la libertad no se somete, el mandato popular no se traiciona. Este Congreso prevalecerá, sostenido por un pueblo que no se rinde y por voceros que no se intimidan”