La campaña presidencial de Abelardo De La Espriella fijó una posición clara frente a los jóvenes vinculados a la denominada Primera Línea y les envió un mensaje directo: no dejarse utilizar por sectores políticos que, según el candidato, los instrumentalizan para promover confrontación, violencia y destrucción en las calles.
De La Espriella aseguró que muchos jóvenes han sido usados como fuerza de choque por dirigentes que, mientras hablan de revolución en público, terminan negociando privilegios en privado. Por eso, hizo un llamado a romper con esa manipulación y a entender que el camino para construir país debe darse dentro de la Constitución y la ley.
“Hay que decirle a esos muchachos de la Primera Línea que los han utilizado para pelear una guerra falsa, en la que los utilizan mientras los políticos que están detrás hacen tratos por debajo de la mesa. No se dejen utilizar”, afirmó el candidato presidencial.
La campaña señaló que su propuesta para la juventud tiene dos caminos claramente definidos: oportunidades para quienes quieran estudiar, trabajar, emprender y construir un proyecto de vida dentro de la legalidad; y autoridad para quienes pretendan recurrir a la violencia, destruir bienes públicos, atacar a la Fuerza Pública o generar caos en las ciudades.
De acuerdo con De La Espriella, los jóvenes colombianos no pueden seguir siendo usados como carne de cañón de causas políticas que terminan abandonándolos cuando enfrentan consecuencias judiciales o sociales. En ese sentido, insistió en que su gobierno buscaría abrir caminos reales para que la juventud pueda acceder a educación, empleo, emprendimiento y oportunidades de progreso.
Sin embargo, el candidato también advirtió que su eventual administración no permitirá que Colombia vuelva a ser rehén de la violencia urbana, los bloqueos, la destrucción de infraestructura o las presiones callejeras como método de acción política.
“Conmigo tienen todas las posibilidades en el marco de la ley. Si pretenden incendiarme el país, recibirán el peso de la misma ley que pretenden violar”, señaló De La Espriella.
La campaña sostuvo que el país necesita pasar de la confrontación a la construcción, y convocó a los jóvenes a alejarse de quienes los usan para generar caos, miedo y división. Según el candidato, Colombia requiere una juventud protagonista del futuro, pero desde el orden, la legalidad y las oportunidades.
Con este mensaje, De La Espriella busca marcar distancia frente a los sectores que han promovido o justificado la violencia en las calles, al tiempo que plantea una oferta política dirigida a los jóvenes que quieren salir adelante sin caer en la manipulación de estructuras partidistas o movimientos radicales.
La campaña concluyó que su llamado no es contra la juventud, sino contra quienes la instrumentalizan. Para De La Espriella, el país debe ofrecer oportunidades reales a quienes quieran construir, pero también debe aplicar la ley con firmeza frente a quienes pretendan imponer el miedo, la destrucción o el desorden.