Una grave tragedia ferroviaria sacudió este domingo a España tras el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en las inmediaciones del municipio de Adamuz, en la provincia de Córdoba. El accidente dejó al menos 39 personas muertas y decenas de heridos, varios de ellos en estado grave, según informaron las autoridades andaluzas.
El siniestro ocurrió cuando un tren de alta velocidad que cubría la ruta Málaga–Madrid descarriló a la entrada del municipio. Varios de sus vagones invadieron la vía paralela por la que circulaba otro convoy que realizaba el trayecto Madrid–Huelva, lo que provocó un fuerte impacto lateral y el posterior descarrilamiento del segundo tren, de acuerdo con información del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif).
El primer tren, operado por la compañía Iryo, había salido de Málaga con cerca de 300 pasajeros a bordo. La empresa lamentó lo ocurrido y aseguró haber activado de inmediato sus protocolos de emergencia, además de colaborar con las autoridades y los equipos de rescate.
El consejero de Sanidad de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, explicó que el balance de víctimas es provisional debido a la magnitud del accidente y a la complejidad del operativo. Los heridos han sido trasladados a al menos seis hospitales de la región, mientras continúan las labores de identificación de las víctimas y la atención a familiares.
Las tareas de rescate se extendieron durante horas y se vieron dificultadas por la falta de luz y por la presencia de pasajeros atrapados en varios vagones, lo que obligó a los equipos de emergencia a emplear herramientas de excarcelación. En el operativo participaron sanitarios, bomberos, Guardia Civil y técnicos ferroviarios, tras la activación del plan de emergencia por parte del servicio 112 y la Junta de Andalucía.
Como consecuencia del accidente, la circulación de trenes de alta velocidad entre Madrid y Andalucía permanece suspendida. Adif informó que varios servicios fueron cancelados o regresaron a su punto de origen, mientras que otras conexiones, como las que enlazan Madrid con Toledo, Ciudad Real y Puertollano, continúan operando con normalidad.
El Ministerio de Transportes anunció la apertura de una investigación para esclarecer las causas del siniestro, que analizará el estado de la infraestructura, los sistemas de señalización y los elementos mecánicos de los trenes involucrados. Entre tanto, equipos técnicos trabajan en la zona para evaluar los daños y restablecer el tráfico ferroviario cuando existan plenas garantías de seguridad.