El aumento del salario mínimo decretado por el Gobierno para 2026 abrió un nuevo debate económico, luego de que el sector empresarial advirtiera riesgos para la inflación, el empleo y la competitividad en un contexto de desaceleración y presiones sobre los costos productivos.
La Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi) alertó que la decisión, adoptada sin acuerdo en la Comisión de Concertación, podría trasladarse a los precios de bienes y servicios, afectando el poder adquisitivo de los hogares, en especial de los de menores ingresos. El gremio señaló que el incremento salarial llega en un momento de fragilidad económica, con un crecimiento moderado y empresas, particularmente mipymes, con márgenes reducidos.
Desde la perspectiva macroeconómica, la Andi advirtió que un mayor salario básico presionará los costos laborales y podría impactar la generación de empleo formal, además de tener efectos sobre las finanzas públicas y la inflación, que aún no converge plenamente a la meta del Banco de la República.
El presidente del gremio, Bruce Mac Master, reforzó el mensaje al señalar que el aumento del salario mínimo podría tener efectos contraproducentes sobre la economía real. Según explicó, el mayor costo para las empresas se reflejaría en aumentos de precios, mayor informalidad laboral y una pérdida de competitividad, especialmente en sectores intensivos en mano de obra.
Mac Master también señaló que el ajuste salarial podría presionar las tasas de interés, al dificultar el control de la inflación, y advirtió que el impacto recaería con mayor fuerza sobre las micro y pequeñas empresas, responsables de una parte significativa del empleo formal.
Aunque el Gobierno defendió la medida como un impulso al ingreso de los trabajadores, los empresarios insistieron en que la política salarial debe estar acompañada de mejoras en productividad, reducción de cargas no salariales y reglas claras de concertación, para evitar desequilibrios macroeconómicos.
Con este escenario, analistas prevén que en 2026 el salario mínimo será uno de los principales factores en la discusión económica, por su posible incidencia en la inflación, el empleo formal y el crecimiento, así como en las decisiones de política monetaria y fiscal.