Angie Espinel, la psicóloga que busca llegar al Congreso para poner la salud mental en el centro del debate nacional

En un escenario político donde las campañas suelen girar alrededor de la confrontación y el ruido mediático, una candidatura en Bogotá empieza a llamar la atención por un enfoque poco común: la salud emocional como prioridad pública, el bienestar como derecho y la niñez como eje de las decisiones legislativas.

Se trata de Angie Lorena Espinel Barrera, psicóloga clínica y líder en salud mental y bienestar, quien anunció su aspiración a la Cámara de Representantes por Bogotá, presentándose como una figura que quiere representar “una nueva forma de hacer política”, desde la evidencia, la ciencia y la experiencia directa con comunidades.

Espinel no proviene de estructuras políticas tradicionales. Su hoja de vida está anclada en el sector salud: es psicóloga clínica, con especializaciones en neuropsicología y en psicología clínica de la niñez y la adolescencia, además de formación de posgrado en psicoterapia.

Su propuesta se apoya en años de trabajo profesional y liderazgo organizacional, en los que ha diseñado e implementado programas de intervención individual, grupal y familiar, orientados a prevención de trastornos mentales, fortalecimiento emocional y atención a población vulnerable.

En el terreno empresarial y social, Espinel ha consolidado iniciativas propias. Entre ellas figura como:

  • Gerente general de Anloe Spa Clínicas Wellness, un proyecto con tres sedes en Bogotá enfocado en bienestar integral y autocuidado.
  • Fundadora y directora de Clínicas Espinel IPS, donde impulsó un modelo de atención psicológica con enfoque neurocientífico y humanista, especializado en niños, adolescentes y familias.
  • Coach gerencial y auditora wellness, asesorando empresas e instituciones en liderazgo emocional, gestión del estrés, salud ocupacional y desarrollo humano.

Un punto destacado de su trayectoria, resaltado también en su perfil, es su participación en procesos de inclusión laboral: ha sido pionera en la capacitación de mujeres con discapacidad visual dentro de su modelo de bienestar.

El corazón de su propuesta: niñez, salud mental y economía del cuidado

Lejos de presentar un discurso abstracto, Espinel estructura su agenda política en cuatro pilares principales:

  1. Infancia y adolescencia como prioridad nacional, con fortalecimiento de leyes de protección integral y programas de educación emocional en escuelas. Hoja de vida Angie Lorena Espin…
  2. Salud mental como política pública, proponiendo rutas de atención reales para poblaciones vulnerables. Hoja de vida Angie Lorena Espin…
  3. Mujeres, bienestar y economía del cuidado, con apoyo a mujeres emprendedoras y salud emocional para madres y lideresas comunitarias. Hoja de vida Angie Lorena Espin…
  4. Juventud y emprendimiento social, impulsando capital semilla y una red nacional de bienestar juvenil. Hoja de vida Angie Lorena Espin…

Bajo esta visión, Espinel resume su intención legislativa con una frase que busca diferenciarla del discurso tradicional: el bienestar emocional no debe ser un privilegio, sino un derecho.

Una candidatura con base social y estrategia territorial

Otro elemento clave de su campaña es que llega con músculo organizativo propio. Según su documento de respaldo, cuenta con:

  • Una base activa de más de 35.000 personas que la conocen por su trabajo en salud mental y bienestar.
  • Un equipo de campaña de 27 personas, con enfoque territorial y estrategia digital en Bogotá.

En un momento en el que la ciudadanía exige resultados concretos y una representación más cercana a la realidad cotidiana, la apuesta de Angie Espinel se enfoca en traducir su experiencia profesional en proyectos de ley, especialmente en temas que, pese a su urgencia, suelen quedar relegados en el Congreso.

Un mensaje claro en medio del ruido político

En su declaración final, Espinel sostiene que su salto a la política no responde a ambición personal sino a una convicción: llevar al Legislativo la experiencia acumulada en salud emocional, cuidado y trabajo comunitario.

“Creo en la política con propósito”, plantea, “una política que proteja a la infancia, las mujeres y dignifique el cuidado”.

Con ese enfoque, su candidatura busca instalar una discusión que hoy tiene fuerza en Bogotá y en Colombia: sin salud mental no hay convivencia, no hay productividad y no hay paz posible.