Un avión militar español despegó desde el aeropuerto Tenerife Sur rumbo a Madrid con 14 pasajeros españoles del crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus que obligó a activar un amplio operativo sanitario internacional.
Los viajeros llegaron al aeropuerto de la isla canaria bajo estrictas medidas de bioseguridad. Fueron trasladados en buses de la Unidad Militar de Emergencias y evitaron el control habitual de documentación para reducir al máximo el contacto con otras personas.
La aeronave aterrizará en la base aérea de Torrejón de Ardoz, desde donde los pasajeros serán llevados a un hospital militar especializado en enfermedades contagiosas para cumplir la cuarentena obligatoria.
El desembarco de los ocupantes del crucero se realiza de manera escalonada, dependiendo de la llegada de aeronaves enviadas por distintos países para repatriar a sus ciudadanos. En el aeropuerto de Tenerife Sur ya se encuentran aviones de Francia, Canadá y Países Bajos. Este último también transportará pasajeros de Alemania, Bélgica, Grecia y parte de la tripulación.
Las autoridades españolas confirmaron que aún faltan dos aeronaves internacionales por arribar a Canarias, por lo que el operativo podría extenderse hasta el lunes. Esta situación generó molestia en el Gobierno de Canarias, cuyo presidente aseguró que el acuerdo inicial contemplaba una operación de apenas 12 horas y que debía concluir durante la tarde del domingo.
Según explicaron las autoridades, los primeros en abandonar el barco fueron los 14 ciudadanos españoles. Posteriormente, el desembarco continuará por grupos de cinco personas y organizados según su nacionalidad, mientras se mantienen los protocolos sanitarios para evitar nuevos contagios.