La situación en el Bajo Cauca se torna cada vez más crítica. En medio del paro minero, una ambulancia que trasladaba de urgencia a un niño enfermo quedó atrapada entre bloqueos, humo y llamas, mientras quienes la acompañaban suplicaban el paso. La respuesta fue la indiferencia de los manifestantes, que persiguieron la ambulancia tratando de impedir su avance. A esto se suma la quema de una motocicleta en plena vía pública, reflejando el nivel de tensión y descontrol en la zona.
Los hechos han encendido las alarmas por el riesgo que enfrentan civiles en medio de las protestas, donde la movilidad sigue completamente afectada y no hay garantías para emergencias médicas.
Frente a este panorama, el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, lanzó fuertes críticas tanto a los promotores del paro como al Gobierno Nacional. Aseguró que la crisis se está prolongando sin urgencia por parte de quienes negocian: “Ni los criminales ni el gobierno tienen afán. El caos les sirve, más aún en estas vísperas electorales”.
El mandatario también cuestionó que los voceros del paro se levantaran de la mesa de diálogo sin resolver la situación de las vías. “No puede haber diálogo en medio de bloqueos. Se tomaron el puente, se levantaron de la mesa y dicen que regresan en cinco días. Eso es una vergüenza”, afirmó.
Rendón advirtió además que detrás de las protestas no solo hay pequeños mineros, sino estructuras criminales que se financian de la minería ilegal y que, según él, están aprovechando el paro para mantener el control y el caos en la región.