Cabal denuncia ante el CNE presencia de “observadores chavistas” en elecciones colombianas

La dirigente política advirtió que varios extranjeros que llegaron al país como observadores electorales tendrían antecedentes de activismo político, cercanía con gobiernos de izquierda y participación en campañas afines a Iván Cepeda. Cabal pidió al Consejo Nacional Electoral revisar quiénes son, qué hacen en Colombia y quiénes los invitaron.

María Fernanda Cabal encendió las alarmas frente al papel de algunos observadores internacionales en medio del proceso electoral colombiano. La dirigente política aseguró que la democracia del país estaría en riesgo por la presencia de personas que, según su denuncia, no actuarían como veedores neutrales, sino como activistas políticos con cercanía a sectores del chavismo, el petrismo y movimientos de izquierda en América Latina y Europa.

“Nuestra democracia colombiana está en peligro, por eso quiero presentar ante el CNE esta información sobre observadores electorales que parecen más bien, por sus antecedentes y su pasado, agitadores. Nosotros enfrentamos hoy amenazas de violencia postelectoral. Vamos a ir uno a uno identificando quiénes son, qué están haciendo, quiénes los han invitado”, afirmó Cabal.

La denuncia fue dirigida al Consejo Nacional Electoral, entidad a la que Cabal pidió revisar con lupa la acreditación y el comportamiento de estos observadores. Según la dirigente, varios de ellos habrían participado en la primera y segunda vuelta presidencial, mientras en redes sociales expresarían respaldo a sectores de izquierda o cuestionamientos al proceso electoral colombiano.

Entre los nombres mencionados por Cabal aparece Victoria Donda, a quien señaló de haber sido observadora en primera vuelta y, al mismo tiempo, participante activa de la campaña “Cepeda Presidente”. También mencionó a Gabriel Fuks, exembajador del gobierno de Alberto Fernández en Ecuador, quien fue declarado persona no grata en ese país por el caso relacionado con la fuga de la exministra correísta María de los Ángeles Duarte.

Cabal también cuestionó la presencia de Lizbeth Guerrero, militante del partido LIBRE de Honduras, a quien señaló de ser activista internacional del chavismo y de haber estado en las dos vueltas en Colombia. Según la denuncia, Guerrero habría promovido mensajes contra el proceso electoral colombiano desde sus redes sociales.

La dirigente política incluyó además a Elsy Damaris Hoyos Olivan, vinculada a MORENA, y a Yosef El Bakali Mateos, cercano a sectores de la izquierda española. De acuerdo con Cabal, ambos habrían participado como observadores electorales y también en escenarios de protesta en Bogotá.

En la lista difundida por Cabal también figuran Erika Farías, Ana Maldonado, Marifred Rodríguez e Ysis Cordero, señaladas por su cercanía con el chavismo venezolano. La dirigente aseguró que algunas de estas personas estarían vinculadas al Frente Francisco de Miranda, organización creada en Venezuela durante el gobierno de Hugo Chávez.

Otro de los nombres mencionados fue el de Yeidckol Polevnsky, política mexicana del Partido del Trabajo, a quien Cabal señaló de haber participado como observadora electoral en Colombia y también en procesos electorales en Venezuela. Asimismo, hizo referencia a Luiza Calvette, directora del Centro de Integración y Cooperación entre Rusia y América Latina, y a Verónica García, funcionaria de MORENA, a quien acusó de haber validado procesos electorales cuestionados en Venezuela.

La denuncia también incluye a José Darío Mendoza González, José Gregorio Blanca, Filip Ristic, Christian Rodríguez, Elic Fernández Carrera, María Luisa Ortega, Vladimir Castillo Soto, Orlenys Ortiz y Lautaro Bernat, entre otros. Cabal los relacionó con organizaciones de izquierda, misiones de observación internacional, gobiernos socialistas o movimientos políticos cercanos al chavismo.

Para Cabal, el problema no es la observación electoral internacional en sí misma, sino la posible falta de imparcialidad de algunos de sus integrantes. Según su denuncia, varios de estos observadores tendrían posturas públicas, relaciones políticas o antecedentes de activismo que pondrían en duda su neutralidad frente al proceso democrático colombiano.

La dirigente insistió en que las autoridades electorales deben establecer si estas personas ingresaron al país debidamente acreditadas, bajo qué organización fueron invitadas y si sus actuaciones respetan los límites de la observación electoral.

La polémica se da en un ambiente político marcado por fuertes tensiones, denuncias de presión electoral y advertencias sobre posibles hechos de violencia postelectoral. Cabal pidió al CNE actuar con firmeza y garantizar que ningún actor extranjero intervenga en los asuntos internos del país bajo la fachada de observador electoral.

Hasta el momento, se espera que el Consejo Nacional Electoral revise la información presentada y determine si hubo irregularidades en la acreditación, participación o comportamiento de los observadores señalados por Cabal.