Cabal exige al Congreso pronunciamiento urgente ante crisis arancelaria con Ecuador

La senadora María Fernanda Cabal solicitó con carácter urgente al presidente del Congreso, Lidio García Turbay, que la Rama Legislativa se pronuncie de manera inmediata frente a la crisis comercial con Ecuador, originada por la improvisación y la falta de diplomacia del gobierno del presidente Gustavo Petro.

A través de una comunicación formal radicada ante la Presidencia del Congreso, la congresista alertó que la situación podría escalar si continúa siendo manejada con trinos, reacciones tardías y discursos altisonantes, en lugar de una política exterior seria, técnica y responsable.

La solicitud se produce tras el anuncio del presidente ecuatoriano Daniel Noboa, quien informó la imposición de una denominada “tasa de seguridad” del 30 % a todas las importaciones provenientes de Colombia a partir del próximo 1.º de febrero. La medida representa un impacto directo para más de 2.700 empresas colombianas que dependen del mercado ecuatoriano.

Según cifras citadas en la misiva, entre enero y noviembre de 2025 Colombia exportó cerca de USD 1.700 millones a Ecuador, lo que lo convierte en el sexto destino de exportaciones del país. Sectores como el energético, farmacéutico, automotor, alimentos, productos de aseo y manufacturas serían los más afectados por la decisión.

“La falta de liderazgo del Gobierno Nacional ya está teniendo consecuencias reales que hoy pagan los empresarios, los trabajadores y los consumidores. Esto no se soluciona con trinos ni con discursos absurdos, sino con diplomacia, firmeza y gestión responsable”, advirtió Cabal.

En su solicitud, la senadora pidió que el Senado rechace de manera expresa la decisión adoptada por el gobierno ecuatoriano y exhorte al Ejecutivo colombiano a asumir con seriedad la conducción de la crisis, reactivando de inmediato los canales de diálogo bilateral para evitar una escalada de represalias comerciales que afecte al aparato productivo nacional.

“La región no puede darse el lujo de una guerra comercial alimentada por la improvisación y la ausencia de una política exterior coherente. Colombia necesita instituciones que reaccionen y un Gobierno que gobierne”, concluyó la congresista.