La senadora María Fernanda Cabal reaccionó con dureza a un extenso pronunciamiento del presidente Gustavo Petro, en el que el mandatario se refirió a Estados Unidos, al secretario de Estado Marco Rubio y al papel de la Fuerza Pública, y lanzó advertencias sobre una eventual movilización popular y el uso de las armas en defensa de su gobierno.
Cabal calificó las declaraciones del jefe de Estado como “peligrosos delirios” y sostuvo que Petro tiene la obligación de explicarle con claridad al país el alcance de sus palabras. “Petro le debe explicar al país con claridad sus peligrosos delirios”, afirmó la congresista, al citar frases del propio mandatario como “Tomaré de nuevo las armas que no quiero” y “Tomarse el poder en todos los municipios”.
Según la senadora, ese tipo de expresiones no solo son irresponsables, sino que representan una amenaza directa al orden constitucional. “Aquí no hay que tomarse nada. Hay que respetar la Constitución y la Ley”, subrayó, al advertir que el lenguaje utilizado por el presidente es incompatible con su investidura y con el marco democrático.
Cabal sostuvo además que el actual gobierno está debilitando al Estado y favoreciendo a estructuras criminales. “La paz total y el narcotráfico están entregando el país a los criminales bajo su administración”, señaló, al cuestionar la política de seguridad del Ejecutivo y la relación del Gobierno con grupos armados ilegales.
Las declaraciones de la senadora se producen en medio de un clima de alta tensión política, luego de que Petro acusara a sectores internos y externos de conspirar contra su gobierno y llamara a la Fuerza Pública a no obedecer órdenes que, según él, vulneren la soberanía nacional. Para Cabal, ese discurso busca confrontar a las instituciones y polarizar al país, en un momento crítico para la democracia colombiana.
Finalmente, la congresista reiteró que ningún presidente está por encima de la Constitución y que cualquier llamado a desconocer el orden legal debe ser rechazado de manera contundente por las instituciones y la ciudadanía. “Colombia no puede ser arrastrada al caos por la retórica incendiaria de un gobierno que ha perdido el rumbo”, concluyó.