La llegada de la temporada de menos lluvias encendió las alertas ambientales por la acumulación de residuos en las quebradas. En respuesta, la Alcaldía intensificó las jornadas de limpieza y mantenimiento, revelando una cifra que preocupa: en lo corrido de 2026 se han retirado más de 7.000 metros cúbicos de residuos, escombros y sedimentos de diferentes afluentes y espacios públicos, equivalentes a casi tres piscinas olímpicas.
Una de las intervenciones más recientes se realizó en la quebrada Altavista, en el sector de Belén Granada, donde fueron extraídos 6,7 metros cúbicos de basura, entre residuos ordinarios, muebles y otros elementos voluminosos arrojados de manera inadecuada por ciudadanos.
Según la Secretaría de Medio Ambiente, la reducción de los caudales durante esta época dificulta que las quebradas arrastren los residuos, lo que favorece su acumulación, contamina el agua y aumenta el riesgo de proliferación de mosquitos y otros vectores que pueden afectar la salud pública.
“Tenemos una alerta por la reducción de los cauces de nuestras quebradas. Esto hace más crítica la situación por la mala disposición de residuos”, advirtió la secretaria de Medio Ambiente, Marcela Ruiz Saldarriaga.
Ante este panorama, las autoridades reiteraron el llamado a no arrojar colchones, muebles, madera ni otros residuos a las quebradas. Además, recordaron que Emvarias cuenta con un servicio especial para la recolección de elementos voluminosos.
Paralelamente, el Distrito avanza con 26 frentes de obra en 19 quebradas mediante el programa Mi Río, Mis Quebradas, una estrategia orientada a la recuperación y conservación de los afluentes, justo cuando la temporada seca exige mayores esfuerzos para proteger las fuentes hídricas de la ciudad.