Chile decide su futuro entre orden y continuidad: Kast se perfila como próximo presidente

Chile vive este domingo una jornada decisiva en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2025, en las que más de 15,7 millones de ciudadanos están llamados a elegir al sucesor del presidente Gabriel Boric. Con el voto obligatorio nuevamente en vigor, el país enfrenta una elección marcada por el hastío ciudadano frente a la inseguridad, la migración irregular y el bajo desempeño del actual Gobierno.

Desde las 8:00 de la mañana, los colegios electorales abrieron en todo el país y cerraron a las 18:00 horas, dando paso al escrutinio en un escenario donde José Antonio Kast, líder del Partido Republicano, llega como claro favorito, según todas las encuestas previas.

La reintroducción del voto obligatorio, aprobada en 2022, ha sido clave para reforzar la legitimidad del proceso democrático. Quienes no acudan a votar sin justificación válida se exponen a multas, una medida que ha incrementado la participación y ha devuelto protagonismo a una ciudadanía que exige cambios profundos tras años de promesas incumplidas por la izquierda.

La campaña de José Antonio Kast ha conectado con una de las principales preocupaciones de los chilenos: el aumento del crimen organizado, la violencia y la migración ilegal. En un país históricamente seguro, estos problemas se han convertido en símbolos del fracaso del proyecto progresista encabezado por Boric.

La precandidata presidencial colombiana María Fernanda Cabal se pronunció este domingo sobre la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Chile, destacando la importancia histórica del proceso y expresando su respaldo al candidato de derecha José Antonio Kast.

A través de su cuenta en X, Cabal afirmó que “Chile está decidiendo su futuro. Orden, libertad y democracia están en juego”, y manifestó su confianza en que los ciudadanos chilenos elegirán a Kast como su próximo presidente, en un claro mensaje de apoyo al giro político que podría dar el país.

Durante la recta final de la campaña, Kast insistió en la necesidad de restablecer el orden, fortalecer a las fuerzas de seguridad y recuperar la autoridad del Estado, un mensaje que encontró eco especialmente en regiones golpeadas por la violencia y el conflicto territorial.

Enfrente, Jeannette Jara, candidata del Partido Comunista y de la coalición oficialista Unidad por Chile, llegó al balotaje lastrada por la impopularidad del Gobierno saliente, cuya aprobación no supera el 30%. Aunque intentó marcar distancia de Boric, su candidatura no logró despejar las dudas de un electorado cansado de la incertidumbre económica y el debilitamiento institucional.

La izquierda, que gobernó con grandes expectativas tras las protestas sociales, enfrenta ahora el juicio de las urnas tras no haber cumplido sus promesas estructurales.

Los mercados financieros han reaccionado positivamente ante la posibilidad de una victoria de Kast. Tras la primera vuelta, el peso chileno se fortaleció y las acciones subieron, reflejando la expectativa de un gobierno pro mercado, enfocado en la desregulación, la reactivación económica y una reforma responsable del sistema de pensiones.

Inversores y analistas coinciden en que un triunfo del candidato republicano podría devolver estabilidad y previsibilidad a una economía clave en la región.

De confirmarse los resultados que anticipan los sondeos, Chile daría el giro más significativo hacia la derecha desde el retorno a la democracia en 1990, sumándose a una tendencia regional de rechazo a los experimentos ideológicos de la izquierda.

Con las urnas cerradas y el conteo en marcha, el país espera conocer si opta por un cambio firme de rumbo, enfocado en seguridad, crecimiento y orden, o si prolonga un ciclo político que ha mostrado claros signos de desgaste.